Buenos Aires, 20/10/2017, edición Nº 1801

Cesar Millán revela cómo criar a tu perro feliz y obediente

El encantador de perros

Conduce un popular ciclo en Nat Geo y atiende las mascotas de estrellas de Hollywood.

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(CABA) El mexicano César Millán vino a este mundo a dar fe de que las mascotas pueden obedecernos, pero recorriendo el camino inverso.

“Somos nosotros los que tenemos que aprender de ellos”, asegura del otro lado del teléfono desde un hotel en Colombia, una de las paradas de la gira latinoamericana que lo traerá este fin de semana al Luna Park. Sí, Millán, “el encantador de perros”, gira como una estrella de rock. Y sus grupies son casi tan famosos como sus dueños. Entre otros, atiende a los animales de Oprah Winfrey, Scarlett Johansson y Nicolas Cage. Y cada fin de semana sus consejos en su programa El Líder de la Manada, por Nat Geo, son una especie de biblia canina para miles de televidentes.

–¿Cómo es “el camino inverso”?
–El humano es tan autosuficiente que siempre se pone en el lugar del que enseña y al perro en el lugar del que debe ser adiestrado, domesticado, educado. En realidad, ellos pueden enseñarnos a nosotros. El perro no entiende de éxito, ni de dinero. Tiene otras prioridades. Es feliz con muy poco.

–Pero vos atendés a varios ricos y famosos…
–Sí, pero un perro no entiende que su dueño sea millonario o viva con lo justo. A él le importa el aquí y el ahora. Entiende lo que recibe… –Es la psicología de los perros de la que hablás en tus programas
–Claro, pero no es algo demasiado sesudo. En lugar de pensar en cómo entrenar al perro, hay que pensar en cómo me puedo entrenar a mí mismo para vivir con ese perro. Para un animal la vida es muy simple: comer, pasear, recibir afecto.

–Suena fácil, pero mi labrador se comió los muebles de mi casa…
–Hay tres niveles de energía en los animales: pequeño, mediano y alto. Nunca hay que ir en contra de esa naturaleza.

–¿Perro grande, casa grande?
–No. No creo que haya que elegir a las mascotas en función del espacio. Ahora, si vas a poder sacar a pasear a tu perro sólo diez minutos cuando vuelves de trabajar, no elijas criar perros de energía alta, como un labrador o un rottweiler.

–¿Hay razas buenas y malas?
–No. Eso es una especie de moda. En una época fueron los ovejeros, luego los doberman, los rottweiler y ahora los pitbull. Lo de razas buenas y malas es un concepto humano y racista. Los perros no saben de razas, saben de cómo los tratan.

¿Un perro muerde porque lo tratan mal?
–Tratar mal no sólo es pegar. Ir en contra de su naturaleza es maltratarlo. Yo les digo a mis clientes es que dejen a sus perros ser perros. Un humano trata a su caballo como a un caballo, y a su perro como a un humano. ¿A quién quiere más? Yo diría que a su caballo.

–Yo todas las noches saludo a mis hijos y a mi perro ¿Hago mal?
–No, pero esa necesidad de entablar un diálogo humano con tu perro es tuya. No de él. El necesita de tu afecto, pero no tiene que dejar de ser perro. Si los yorkshire hablaran dirían “méteme en la cartera, pero cuando esté cansado”. Ellos no tienen idea de cuánto cuesta el bolso. Tienes que detenerte a pensar si no tendrás a un perro neurótico apresado en un Luis Vuitton.

–Felices con poco…
–Yo me crié en un rancho en Sinaloa. No sobraba nada. Mi abuelo tenía decenas de perros y caminaba entre ellos con afecto y autoridad y ellos le devolvían lealtad. Las cosas que aprendí esos días hicieron que 30 años después me anden diciendo “encantador de animales”.

Fuente consultada: Clarín

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