Buenos Aires, 22/10/2017, edición Nº 1803

Cayó una red de trata que llevaba transexuales de Argentina a Italia

Eran llevados a Italia con una "beca de viaje" y obligados a prostituirse en los alrededores de Roma.

(CABA) Sólo los elegidos cambiaban de geografía para su calvario: después de haber sido drogados, bombardeados con estrógenos y sometidos a cirugías plásticas clandestinas, eran prostituidos como transexuales en Buenos Aires por un tiempo para luego ser trasladados a Italia, donde el sometimiento era peor.

El suicidio de un transexual y la denuncia de un joven argentino obligado a prostituirse en la costa de Ostia, a 30 kilómetros de la Fontana di Trevi, desnudó una red de trata de personas que, desde hace una década, reclutaba jóvenes para prostituirlos como transexuales en Argentina y en Italia.

La investigación, a cargo de la Dirección Antimafia italiana, llevó a la detención en Roma de once personas, cinco argentinos y un rumano, cuya orden de arresto fue librada por el Tribunal de Roma.

El coronel Luciano Magrini, de la policía militar conocida como Carabinieri, aclaró que hay tres prófugos y que otras tres personas se encuentran en libertad condicional y deben presentarse a diario ante las autoridades policiales. “Se los considera responsables de integrar una organización criminal internacional dedicada a la trata de personas, a favorecer la inmigración clandestina y a lucrar con la prostitución y el narcotráfico”, dice el comunicado oficial de los Carabinieri.

La organización, según dio a conocer ayer el diario La Repubblica, se dedicaba a reclutar jóvenes en distintas regiones de la Argentina para concentrarlos en un hotel lujoso de Palermo donde comenzaban a ejercer la prostitución bajo presión. Luego se tramitaban pasaportes falsos para los “elegidos” que, con sólo un pasaje de ida y algo de dinero que irónicamente llamaban “beca de viaje”, eran ingresados en Italia para forzarlos a prostituirse en el corredor costero que va de Roma a Ostia, una ruta angosta de doble mano, deshabitada y rodeada de vegetación, donde los transexuales se ofrecen a la sombra.

Se supone que cada contingente ingresado ilegalmente a Italia reunía entre 30 y 40 transexuales. El viaje desde Argentina, casi siempre, incluía una escala en París donde se les quitaba a los jóvenes sus pasaportes y pasaban a vivir en una situación de total sometimiento a un jefe al que llamaban “Mamá”. Casi todos eran obligados a consumir drogas y portarlas para ofrecerlas a sus clientes.

La investigación incluyó la película argentina “Hotel Gondolín”, filmada en 2005 por Fernando López Escrivá: un documental de 52 minutos donde se narra la vida cotidiana de los 30 travestis que conviven en ese hotel de Palermo.

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