Buenos Aires, 26/09/2017, edición Nº 1777

Carolina Müller, la diseñadora por la que optó Vidal en su asunción

Estudió psicología antes de pasarse a la moda. Y eso le sirve para vestir a sus clientas y para lo que fue su primer “encargo político”.

(PBA) Dice que su relación con la moda es intuitiva, hace culto del detalle, de lo noble y de lo simple. Acentúa las formas, los colores y busca dar la información justa. Se trata de Carolina Müller, quien tras estudiar psicología y antigüedades dio un giro hacia la moda y hace seis años tiene su propia tienda en la Galería Promenade.Y fue a quien María Eugenia Vidal eligió para el momento más importante de su carrera política. Así la gobernadora se convirtió en la primera política que vistió.

“Ella es una mujer contemporánea, muy clásica y con una vocación de servicio muy importante. Está muy expuesta y tiene poco tiempo; sobre todo para pensar qué ponerse. Por eso, me vinieron a buscar.

Tiene una vestuarista que la conoce y sabía perfectamente adónde ir porque desde que llegaron a mi atelier todo fluyó”, relata Müller a PERFIL. “La idea era respetar su naturaleza, su estilo net poco elaborado pero sofisticado a la vez y con la cuota de feminidad justa sin trasnformarla en otra persona. Traté de buscarle looks dentro de ese estilo, pero que la resalten, y le den un plus, ya que se trataba de momentos especiales. Busqué colores que no usa habitualmente y buenas telas. Hay que decir que Eugenia es esbelta y quise resaltar su cuello, piernas, hombros y su cintura, por lo que a todos los vestidos les puse un cinto para que marque la figura y la defina. Traté de buscar líneas evasé. Y enseguida entendí cuál era su espíritu, no se me hubiese ocurrido, por ejemplo, proponerle un color rojo. Porque no era la idea que esté el vestido primero y luego María Eugenia. Y creo que lo logré. Además, creo que el espectador se dio cuenta de que ahí había habido un cambio, una intención y que su look había estado pensado”.

Acostumbrada a vestir a famosas como Carla Peterson, Julieta Díaz y Esmeralda Mitre, entre otras, para Müller, una dama de la política fue “todo un desafío”. Y reconoce que la experiencia fue “un placer; ella es muy simple, se deja aconsejar pero es muy decidida y no da vueltas. De hecho, fue la vez que más cómoda me sentí. La psicología me ayuda mucho para este trabajo también. Siempre digo que tengo un séptimo sentido y en este caso supe que había sinergia.Lo primero que le mostré le encantó”.

Para esta tarea Müller –que le hizo tres modelos en total– puso toda su atención: “Cuando me llegó la propuesta la estudié, me fijé sus movimientos, y traté de que el vestido la acompañe. Mi objetivo fue que estuviera cómoda, y, por supuesto, glamorosa. Por ejemplo, mis diseños se caracterizan por las mangas anchas, en cambio en su caso las achiqué un poco porque sabía que iba a tener que levantar los brazos para saludar y quería que quede elegante y que el vestido la contenga. El largo de la falda y el escote, al igual que las mangas, también las adapté para ella”. DD

Comentarios

Ingresa tu comentario