Carlos Vullo, el genio detrás de la identificación de nietos de desaparecidos

Dirige el laboratorio de genética del Equipo Argentino de Antropología Forense y es el máximo referente en el área

(CABA) ¿Qué es la identidad? ¿Forma parte de las características biológicas y particulares de cada individuo o se conforma a partir de los sucesivos procesos de socialización de los que participan las personas desde el nacimiento hasta la muerte? Lo que aún significa más, si la identidad representa un derecho humano universal –por lo tanto: no negociable e inviolable–, ¿de qué manera puede ser restituida una vez que ha sido expropiada? ¿De qué manera se expropia y se restituye?

El Equipo Argentino de Antropología Forense se formó en 1984 con el objetivo de investigar los casos de personas desaparecidas durante la última dictadura militar. Se trata de una organización científica, no gubernamental y sin fines de lucro, que nuclea a especialistas de campos como la antropología y la arqueología, que ponen a disposición sus conocimientos al servicio de la restitución identitaria. Sin embargo, si bien la entidad ha sido creada para actuar en el ámbito nacional, hasta el momento realizó numerosas colaboraciones y cuenta con representantes en diversos países de Latinoamérica, Africa, Asia y Europa.

Carlos Vullo, director del Laboratorio de Genética Forense del EAAF define, en primer lugar, en qué consiste la disciplina y narra los avances registrados respecto al pasado; describe el modo en que realizan su trabajo detectivesco mediante el análisis de “pistas” denominadas marcadores genéticos individualizantes; y comparte su compromiso científico respecto a la restitución identitaria de personas que fueron víctimas del terrorismo de Estado.

“El mandato principal del equipo es la identificación de víctimas de graves violaciones de derechos humanos y centra su atención en lo ocurrido durante la última dictadura militar. Nosotros comenzamos con los estudios genéticos en 2003 y a partir de 2006 empezó a funcionar el laboratorio especializado en estas temáticas al interior del EAAF. El aporte de la genética permitió identificar una cantidad mucho mayor de víctimas que en el pasado, mediante la utilización de métodos convencionales, era mucho más difícil. Trabajamos en Argentina pero también en Bolivia, Uruguay, El Salvador, México, así como también hemos cruzado el charco para realizar colaboraciones en todos los continentes.” explica Vullo sobre su trabajo. NT