Carlos Dell´Aquila: “Con un líder imperfecto ganamos todos”

Carlos Dell´Aquila: “Con un líder imperfecto ganamos todos”

Escribe Carlos Dell´Aquila

(CABA) En época de cambio lo mejor: un Líder… ¡imperfecto!

No se asusten, esto no es una oda a la mediocridad, ni una justificación para tener baja productividad. Se trata de entender un aspecto importante de los cambios y del liderazgo.

Época de cambios y crisis: ¿Qué son?, situaciones muchas veces sorpresivas, que requieren habilidades especiales en todos los involucrados

En general, los cambios nos llevan a escenarios novedosos, sin claros caminos de acción a un éxito seguro. Para representar una crisis yo siempre me hago la imagen de patear un hormiguero… salimos todos corriendo sin saber bien que hacer, pero si moviéndonos rápidamente.

En estas situaciones, no está claro el “camino correcto” para resolver el problema, entonces, todos los libros dicen: apelen a la creatividad. ¡¡Claro!! Fácil de decir y escribir. Pero la “creatividad” en un ámbito empresarial, es un aspecto que debe ser generado, facilitado, impulsado, cultivado… ¿y por qué?

Porque proponer cosas creativas conlleva un sí mismo, en forma intrínseca: lo novedoso, lo no probado, la duda, el margen de error y el peligro de fracaso. ¿Ok? Creatividad conlleva el peligro de fracaso…. lea nuevamente: creatividad puede conducir a un fracaso. ¡Pero también al éxito!

¡Y vale la pena el riesgo! (Einsten, el genio despeinado, decía algo así: “no podemos resolver los problemas de hoy con el mismo pensamiento con el que los creamos”) hay que minimizar las posibilidades de fracaso, pero no limitando la generación de ideas novedosas o desafiantes.

Entonces, de la crisis llegamos a que necesitamos un ambiente creativo para que se propongan soluciones superadoras de la realidad actual. Y para que germine la creatividad es necesario que el ambiente donde se desarrolle, sea uno flexible, abierto, amable a las propuestas, y por sobre todas las cosas, sostenga un nivel de error o fracaso aceptable para las ideas y propuestas de la gente.

Y si me siguió hasta aquí, entenderá porque el líder que tenga la responsabilidad de gestionar esta situación tiene que ser Imperfecto… hablo de vulnerabilidad, de humanidad. De un líder que muestra que es falible, y que permite que los demás también lo sean, que no sepa todo lo que hay que hacer, pero que busque incansablemente maneras de hacer bien las cosas. Que no sea autosuficiente, y que se nutra de las ideas de su equipo, vengan de quien vengan.

Con un líder imperfecto ganamos todos: la gente, porque estará en un ambiente amigable donde podrá mostrar sus dudas, sus desconocimientos, sus angustias y proponer soluciones; el Líder, porque además de mostrarse humano, generará una usina de ideas y formas de enfrentar los problemas donde todos son responsables y autores de propuestas; y por ende la Empresa, dado que tendrá mayor capacidad de salir de las crisis y crecer en nuestra actual acelerada realidad cambiante e innovativa.

Hasta la próxima

Carlos Dell´Aquila
carlosd@coachingargentina.com.ar

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