Buenos Aires, 25/09/2017, edición Nº 1776

“Cómo conducir al éxito a un equipo de trabajo”

Escribe Carlos Dell Aquila

Escribe Carlos Dell´Aquila, Director Área Personal – Coaching Argentina

(CABA) Hablemos un poco de motivación, y de cómo conducir al éxito a un equipo de trabajo.

Ante todo, el Líder, con las características que vine describiendo en mis columnas anteriores (“Con un líder imperfecto ganamos todos”, “Un líder imperfecto para la generación Y”,  “Cómo se originó el fenómeno del líder imperfecto”), tiene la función de “unir” a su gente, pero no basta con hacer un desayuno o ir a almorzar todos juntos, porque lo único que logra es que se desvirtúe el “porqué” estamos todos aquí reunidos…

Debe darle sentido a dicha reunión, y mirando a los Generación Y + Millennials este sentido es crítico, esencial, ¡vital! Los asistentes, deben saber para qué van a invertir su tiempo, no importa que sea en horario laboral o no, sí importa el porqué (recuerde, para ellos nunca el tiempo es suyo, sino siempre es de ellos, no importa si esta pago o no).

Si su equipo esta desmotivado, viene de un “fracaso”, no llegó a las metas, tuvieron una caída, no lograron satisfacer a los usuarios, o cualquier otro problema, es el momento en que el Líder, respire hondo: se arremangue, se ponga creativo, y empuje.

Una estrategia, que no es la única, obviamente, pero si es efectiva, es poner submetas. Es dividir el objetivo final en partes y hacerlo de manera que las dificultades se perciban pequeñas al inicio y más grandes al final.

Es ir ganando confianza, mirar para atrás y verificar que se han logrado cosas, es una situación muy distinta a no tener puntos de apoyo que les digan: ustedes pudieron esto ya, pueden más…

Todo atleta sabe lo que es entrenar, es ir poniendo en forma creciente los desafíos hasta llegar a la gran prueba, al final.

Haga lo mismo, vaya por pasos cortos. Reconozca y festeje los pequeños logros, y apóyese en estos para pedir más. Empuje para generar inercia positiva, y deje que el mismo equipo modere su marcha. Descubrirá que llegado un punto es más eficiente confiar en ellos que seguir empujándolos.

El líder actual es al equipo como la primera marcha a los autos.

Al inicio, el Líder debe encender la llama, pero después, tiene que ir soltando inteligentemente, ir descubriendo a los líderes naturales, corregir desvíos, aceitar las relaciones, fijar paradas para descansar (ahí los desayunos y almuerzos tienen mucho sentido), estar atento si falta “combustible” y si la ruta está en condiciones, despejar obstáculos, velar por el mejor clima de trabajo posible, motivar, inspirar… Liderar.

Hasta la próxima.

Carlos Dell Aquila
carlosd@coachingargentina.com.ar

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