Buenos Aires, 20/10/2017, edición Nº 1801

Candy Crush: un negocio millonario y un peligro para el bolsillo

De a u$s 0,99 y con millones de usuarios, las empresas pueden ganar mucho dinero y los usuarios, gastarlo abusando de su tarjeta de crédito. Existen formas de controlar los gastos, sobre todo de los más chicos de la casa. (CABA) Llevás días jugando el mismo nivel de Candy Crush Saga. Hacés tu mejor mano, pero igual te falta un movimiento para eliminar esa última gelatina. Con solo u$s 1,20...

De a u$s 0,99 y con millones de usuarios, las empresas pueden ganar mucho dinero y los usuarios, gastarlo abusando de su tarjeta de crédito. Existen formas de controlar los gastos, sobre todo de los más chicos de la casa.

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(CABA) Llevás días jugando el mismo nivel de Candy Crush Saga. Hacés tu mejor mano, pero igual te falta un movimiento para eliminar esa última gelatina. Con solo u$s 1,20 podés comprar “cinco movimientos extra para ayudarte a acabar con los últimos caramelos restantes”, te sugiere la aplicación. En definitiva, por poco más de un boleto lograrás pasar de pantalla y entrar a un nuevo desafío dulce. Vale la pena.

Este simple razonamiento multiplicado por más de 400 niveles y 132,4 millones de usuarios que juegan al menos una vez por mes, explica por qué Candy Crush es un negocio millonario aunque su descarga sea gratuita. King, empresa creadora de la aplicación, gana unos u$s 800.000 por día gracias a las compras dentro de la app, según International Business Times.

La moda de las compras dentro de las aplicaciones fue una estrategia impuesta por los desarrolladores ante la creciente reticencia de los usuarios a pagar por estos productos. Se trata del modelo de negocio freemium, es decir, que ofrece un servicio básico gratuito (free) y deja las mejores funciones para quienes decidan pagar por el premium.
Pero el problema no es el adulto que decide invertir u$s 2,42 en un chupetín que elimina caramelos aplastándolos como si fuera un martillo. El problema son los niños que usan los dispositivos de esos adultos y realizan compras a veces sin siquiera ser conscientes. Ellos ven una ventana que interrumpe su jueguito y aprietan en el botón que saben que les permitirá volver a su diversión.

Es por esto que en agosto la organización sin fines de lucro británica Office of Fair Trading realizó una serie de recomendaciones para que la industria logre ser sustentable y a la vez proteja a los niños y la economía de sus padres. Uno de los consejos es publicar en la descripción dentro de la tienda de aplicaciones la presencia de compras internas y sus precios estimados.

Pero mientras los desarrolladores comprenden la importancia de tener un negocio ético, los padres tienen cómo proteger sus tarjetas de crédito de las peligrosas compras dentro de las aplicaciones con una contraseña.

Fuente consultada: El Cronista

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