Cambiaso se potencia copiando sus máquinas

Cambiaso se potencia copiando sus máquinas

(CABA) A esta altura de la situación, ya no es noticia que La Dolfina gane un partido y por amplio margen, como en el 15-5 frente a El Paraíso con que se presentó en el Abierto de Tortugas Gran Premio Macro. Por estos días en que el equipo renueva sus objetivos, lo más relevante ha pasado a ser la faceta experimental de Adolfo Cambiaso, que ya no sólo busca su perfección como polista, sino que además continúa innovando y buscando cada vez más la excelencia de sus caballos. Y como consecuencia, lógica hoy pero tal vez impensada hace unos años, comienza a ver resultados que no hacen otra cosa que motivarlo aun más.

Adolfito es un ganador y lo ha demostrado durante todos estos años cosechando innumerables títulos, pero incluso más ganador parece sentirse hoy fuera de la cancha, por el incansable trabajo experimental en la búsqueda de los mejores ejemplares para salir a competir y obtener un sabor extra en sus victorias. Así logró derribar límites, romper moldes e ir más allá. Cambiaso es un inconformista, un inquieto que intenta superar las expectativas propias y ajenas en múltiples facetas. Eso le gusta y lo motiva para juntarse día tras día con su equipo de trabajo a planificar, ejecutar y cosechar sus “locuras”, como la de incursionar en la clonación de caballos, un experimento que ya comienza a dar pruebas de éxito.

La semana pasada dio la nota no sólo al ganar el Abierto del Jockey Club compartiendo la formación con Lía Salvo, la primera mujer en competir en un torneo masculino de elite, sino que también dejó otra marca en la historia del polo al ser el primer jugador en incluir cinco clones de un mismo ejemplar (Lapa) en un mismo partido. Y apenas siete días después, Cambiaso cumplió con lo que había adelantado en San Isidro: superar su propio registro incluyendo seis réplicas en un encuentro. Lo hizo ayer, honrando a Cuartetera, la mejor yegua con la que ha competido en su extensísima trayectoria.

02, 03, 01, 04, 06 y 05. Casi parece un número telefónico, pero así llama Adolfo Cambiaso a las copias de la zaina utilizadas ayer por él en Tortuguitas durante los primeros seis chukkers ante El Paraíso (luego empleó a Patinadora, al igual que la semana anterior en San Isidro). Y aunque como nombres por ahora tienen sólo números, el mejor polista del mundo tiene bien en claro cuál es cuál y cuáles son sus preferidas. “La 5 es la que más me gusta”, comentó en una charla informal durante la celebración del triunfo. Es más: ya sabe que en Palermo, para el Argentino Abierto, usará a la 5 y a la 6.

“Para mí es un sueño, imaginate. Jugaron las seis Cuartetera y funcionaron muy bien”, expresó con mucha satisfacción a la nacion, mientras comenzaba a deslizar en tono de broma un deseo que, sin embargo, deberá ser tomado muy en serio para un futuro no muy lejano: “Sería divertido que todo el equipo el día de mañana jugara con algún clon. ¿Por qué no?”.

Sus compañeros ya empiezan a vislumbrar cercana esa posibilidad y avisaron que no dudarán ni un instante de aceptar el convite para aportar un nuevo dato histórico y colorido al polo. Juan Martín nero, que terminó dolorido por un tacazo en la mano derecha, ya se lo ve venir: “Yo, encantado. Si me deja llevarla a mi casa, mejor. Hoy es una realidad esto de los clones y es impresionante. En una práctica Adolfito me prestó la 6; es impresionante”, contó el back.

El trenquelauquense, que aportó tres goles en la tarde de Tortuguitas, apuntó además cuáles son sus preferencias entre los clones de Cuartetera: “La que más me gustó es la 5, y la 2 también me encantó. Yo jugué con Cuartetera una vez, y la verdad es que son muy parecidas”, agregó con asombro.

La prueba ya da sus frutos y va obteniendo reconocimiento: ayer, Cuartetera 01 y Cuartetera 06 estuvieron entre las tres nominadas como mejores yeguas del partido. “Imaginate”, dice Cambiaso cuando manifiesta su conformidad. Por eso, mientras se divierte innovando, seguirá así: inquieto, experimental y feliz.

S.C.