Buenos Aires, 14/12/2017, edición Nº 1856

Cada vez más, las mujeres se vuelcan al consumo excesivo de alcohol

Se triplicó en cinco años, según la OMS; el país tiene la mayor mortalidad femenina asociada al alcoholismo en la región.

(CABA) Se sabe que las mujeres y los adolescentes consumen cada vez más alcohol. Pero el primer informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) revela una tendencia preocupante: en cinco años virtualmente se triplicó el consumo nocivo entre las mujeres, mientras que en los hombres no llegó a duplicarse. Se considera consumo nocivo beber cinco copas o más de una vez, conducta que a su vez está asociada con la aparición de enfermedades. Este consumo excesivo creció de 4,6 a 13% en la población femenina, y en la masculina, de 17,9 a 29,4%.

En la región, el país ocupa lugares que deberían prender luces de alerta: las mujeres tienen la mayor mortalidad asociada con esta conducta y los hombres ocupan el noveno lugar en el ranking por consumo peligroso a partir de los 15 años. “La Argentina tiene niveles elevados de dependencia y abuso, y el tratamiento no es accesible para todos ni tiene un 100% de eficacia. Es muy preocupante”, dijo Maristela Monteiro, asesora de la OPS/OMS especializada en consumo de alcohol y abuso de sustancias.

Monteiro participó de este primer informe regional, que se publica tras dos años de recopilación de datos y redacción del informe internacional que la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer el año pasado. En este segundo relevamiento se tuvo en cuenta la información que aportaron 35 países de América latina y el Caribe.

Para la Argentina, la especialista observó también que la bebida más consumida es el vino. “¡La gran mayoría sigue pensando que es bueno para la salud! -comentó en diálogo vía e-mail-. Y los beneficios del alcohol en el vino son los mismos que para las otras bebidas alcohólicas y muy limitados para las personas de más de 45 años, sedentarias, que tengan otros factores de riesgos de la cardiopatía isquémica.”

Monteiro reiteró, como se sabe, que para obtener algún beneficio sería suficiente no beber más de una copa por día. Las recomendaciones internacionales aconsejan que los hombres no beban más de dos copas diarias y las mujeres, una. “El consumo de cinco copas o más, aunque sea esporádico (una vez al mes), elimina cualquier beneficio para el corazón -sostuvo-. No existe ningún beneficio futuro como para que los que no toman empiecen a hacerlo, como serían los más jóvenes.”

Al analizar el consumo excesivo de alcohol en la población de entre 15 y 19 años de los países relevados, los varones argentinos se ubicaron en el 13er. lugar al identificar que el 46,5% bebió cinco copas o más de alguna bebida alcohólica en los últimos 30 días. Las adolescentes, en tanto, ocuparon el 28° lugar, con una prevalencia de este tipo de consumo del 8,9%. Pero si se trata de haberse emborrachado por lo menos una vez el mes pasado, las adolescentes argentinas trepan al 5° puesto y los adolescentes caen al 10° lugar.

“Los jóvenes hasta los 25 años tienen una alta vulnerabilidad aunque consuman pequeñas cantidades de alcohol porque el cerebro está en desarrollo -comentó Monteiro-. Pero vemos que el consumo empieza cada vez más tempranamente y de manera progresivamente excesiva.”

Cirrosis hepática, traumatismos, cánceres, enfermedades maternas y perinatales, desórdenes nutricionales, trastornos mentales, enfermedades transmisibles, son las principales complicaciones de salud evitables asociadas con el consumo de alcohol que detectó la OPS/OMS en los países (ver infografía) con altos costos para los sistemas sanitarios. Pero también están los conflictos sociales, como los incidentes en el tránsito y la violencia interpersonal. “La violencia doméstica es otro problema del que se habla poco, pero que tiene un relación estrecha con el consumo de alcohol”, agregó la asesora de la OPS/OMS.

Apenas un 5,7% de los habitantes de América latina y el Caribe reconoce que tiene algún problema con el alcohol y la OPS/OMS estima que la cantidad es aún mayor. De hecho, en el informe insta a las autoridades sanitarias de los países miembros a mejorar y actualizar el registro del consumo nocivo de alcohol y a adoptar medidas preventivas. Si no lo hacen, advierte que “los países (en especial los países en desarrollo) podrían enfrentar en el futuro una mayor cantidad de daños asociados con el alcohol”, se lee en las conclusiones.

“MASCULIZACIÓN” DEL CONSUMO

Carlos Damin, director de la Fundación Niños sin Tóxicos (FundarTox) y jefe del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández, consideró que este mayor aumento del consumo nocivo de alcohol en las mujeres que en los hombres coincide con lo que se ve en la práctica clínica. “Por debajo de los 24 años, el consumo es parejo entre los varones y las mujeres, teniendo en cuenta que a igual peso y cantidad consumida, en ellas es más grave la intoxicación. Pero estamos viendo cuadros de intoxicación tan comunes en hombres como en mujeres, algo que no ocurría hace diez años”, señaló.

Con una mirada más social que médica, Damin coincidió con la recomendación de la OPS/OMS de analizar esta “masculinización” del consumo femenino de alcohol desde la cultura de cada país.

Que se haya casi triplicado el consumo excesivo de alcohol en las mujeres hizo que la región registre la tasa más alta de enfermedades asociadas del mundo a partir de los 15 años. Mientras que el promedio mundial de trastornos asociados alcanza al 1,3% de la población femenina, en América es del 3,2% por encima del 2,9% en Europa.

En la población masculina, Europa aún supera a América con, respectivamente, una prevalencia del 12,6 y el 9%, pero también por encima del 8,6% promedio mundial.

“Lo importante al hablar de consumo excesivo es la cantidad de alcohol puro que se ingiere en una ocasión. Pero muchas personas toman menos [de cinco copas] todos los días, y los efectos en el largo plazo también son negativos”, indicó Monteiro.

Comentarios

Ingresa tu comentario