Buenos Aires, 20/11/2017, edición Nº 1832

Cada una hora, una persona sufre un accidente vial en la Ciudad

El informe fue presentado por la Defensoría del Pueblo porteño, y comprende el primer semestre de 2016. El grupo de mayor riesgo es el de los motociclistas.

(CABA) En el primer semestre de este año, hubo un 20% menos de víctimas fatales del tránsito en la Ciudad que en el mismo período de 2015. Sin embargo, la cantidad de siniestros viales con muertos y heridos casi no se redujo: al igual que el año pasado, se produjo uno por hora. Estas son algunas conclusiones que surgen del nuevo Informe de Siniestralidad Vial de la Defensoría del Pueblo porteña.

Entre enero y junio, inclusive, ocurrieron 4.536 siniestros viales con 36 muertos y 4.915 heridos. Es decir, que durante los primeros seis meses, un promedio de 27 personas por día resultaron heridas o perdieron la vida en un incidente de tránsito. El informe de la Defensoría, que se basa en cifras proporcionadas por la Policía, destaca que la cantidad de personas fallecidas se redujo un 20% con respecto al primer semestre de 2015, cuando hubo 45 muertos.

En cambio, la cantidad de lesionados aumentó un 1,5%, porque el año pasado fueron 4.842. En cuanto a la cantidad de siniestros, bajó un 0,43%. En el primer semestre de 2016 hubo apenas 20 hechos menos que en igual período de 2015.

“Resulta un dato positivo el descenso en la cantidad de siniestros viales y víctimas fatales durante la primera mitad del año. No obstante, esta Defensoría insiste en la necesidad de trabajar para mejorar la seguridad vial de los grupos de riesgo más vulnerables, que son motociclistas y peatones y concentran el 50% de los casos fatales. La Ciudad tiene que desarrollar políticas públicas específicas. También hay que trabajar fuertemente en la concientización y en la prevención”, señala Alejandro Amor, el Defensor del Pueblo porteño.

En los últimos años se viene dando una disminución en la cantidad de víctimas fatales en siniestros viales –observa Hernán de Jorge, jefe del Departamento de Seguridad Vial del Cesvi-. De todas formas, no es concluyente comparar el primer semestre de este año con el primero de 2015. Hay que esperar a tener las cifras de todo 2016, que a la hora de contrastarlas pueden terminar siendo muy similares a las de 2015″.

En efecto, de los 36 muertos, el 47% fueron motociclistas, con 17 víctimas. Y casi el 28% fueron peatones, con 10. También murieron 6 automovilistas y 3 pasajeros del transporte público. “Este es un dato a destacar del primer semestre, puesto que hay que remontarse al año 2012 para volver a encontrar víctimas fatales en esta categoría”, destaca el informe de la Defensoría.

Los motoclistas también encabezan la lista de lesionados, con 1.927; seguidos por los automovilistas, con 1.212 casos, y los peatones, con 1.162. También hubo 307 ciclistas y 260 pasajeros del transporte público heridos.

Antes, el grupo más vulnerable eran los peatones y después venían los motociclistas -observa Paula Bisiau, subsecretaria de Movilidad Sustentable de la Secretaría de Transporte porteña-. Ahora es al revés, porque aumentó mucho el parque de motos. Por eso implementamos un examen mucho más riguroso para darle la licencia de conducir a un motociclista y estamos reforzando los controles del uso del casco y de alcoholemia. Mientras, trabajamos en infraestructura para que los peatones estén más seguros. Por ejemplo, rediseñando las intersecciones más transitadas o donde se producen muchos siniestros, para obligar al auto a reducir la velocidad y acortar el cruce peatonal para facilitarlo”.

“La siniestralidad no baja y no veo la misma cantidad de controles de seguridad vial que hace unos años –dice de Jorge-. Sí hay multas de velocidad con sistemas de control electrónico, como los radares, que deben estar también. Pero la siniestralidad se va a reducir cuando el Gobierno porteño implemente su plan de seguridad, que debe abarcar aspectos como la educación vial, la capacitación, la emisión de las licencias, infraestructura y controles”.

La subsecretaria de Movilidad reconoce que a la infraestructura hay que sumarle control y educación. “No hay una cultura de respetar la prioridad peatonal y hay una falta de conciencia del riesgo que se corre al ir más rápido. A 30 km/h, el riesgo de morir en un siniestro vial es del 10%. A 48 km/h sube al 40% y al 64%, aumenta al 80%. Por eso tenemos que lograr que se reduzca la velocidad media de circulación”, dice Bisiau. Y asegura que “en la Ciudad no debería haber un solo muerto a causa de un siniestro vial”. Mientras tanto, el compromiso oficial para 2019 es reducir las muertes del tránsito en un 30%. NR

Fuente: Clarín

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