Buenos Aires, 16/12/2017, edición Nº 1858

Buscan soterrar los cables de las avenidas porteñas

Ya se despejaron el microcentro, el casco histórico y las avenidas Santa Fe y Córdoba.

(CABA) En el microcentro casi no se ven conexiones encimadas, salvo algunos tendidos de los que cuelgan luminarias y en los pulmones de manzana. Y el gobierno local, en alianza con las empresas de televisión por cable, lleva adelante un plan para disminuir la contaminación visual de las principales avenidas. El resto de los barrios, sin embargo, continúa atrapado en una red de cables y algunos vecinos denuncian que el tendido se convirtió en una autopista para los roedores.

De acuerdo con la ley 1877, de 2005, las empresas que prestan el servicio de televisión por cable debieron quitar las instalaciones aéreas y soterrarlas o pasarlas por los pulmones de manzana sólo en la zona del microcentro y del casco histórico. Para el resto de la ciudad, en cambio, la reglamentación les permitió a las compañías dejar los cables expuestos en el aire y sostenidos en columnas metálicas, que no pueden ser más de cuatro por cuadra. Esta nueva normativa dejó atrás una ordenanza de 1994 que obligaba el total soterramiento del cableado, informa un texto de Valeria Musse en La Nación.

Allá en las alturas, el espacio aéreo de los barrios periféricos se ve desordenado y molesta a los vecinos. “No entiendo por qué sigue ahí colgado. Bastante tenemos con todo ese cablerío expuesto“, se quejaba María del Carmen Paz mientras señalaba el cable negro que colgaba en Julián Álvarez y Soler, en Palermo. La escena se repite en otros vecindarios. Como si fuera poco, de algunos postes, como en la avenida Luis María Campos al 100, cuelgan rollos casi enteros para futuras conexiones.

Algunos vecinos, como Jorge Mieres, que trabaja como encargado de edificio en un inmueble de Pereyra Lucena al 2500, dicen que por el tendido transitan roedores. “Uf… de noche se convierte en una autopista para ratas. Andan caminando como si nada“, indicó.

La mayoría de las denuncias que recibe la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de parte de vecinos preocupados por el cableado es porque está tendido sobre sus balcones o atraviesan las copas de los árboles. “No sólo por el daño estético que eso significa, sino por un problema de salubridad“, dijo el director de servicios públicos de la entidad, Diego Mielnicki. También hay reclamos por el mal estado de las columnas.

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