Buenos Aires, 23/03/2017

Buscan que la milanesa se haga fuerte en el negocio de la comida rápida

El plato preferido de los hogares argentinos busca hacerse fuerte en el negocio de la comida rápida, con la aparición de nuevas cadenas especializadas

(CABA) El reinado de Ronald McDonald y de los patys en el mercado argentino de la comida rápida enfrenta una nueva amenaza. De la mano del éxito de El Club de la Milanesa, en el último tiempo se multiplicó la oferta de propuestas de fast food centradas en el plato que pelea con el asado el título de la comida favorita de los argentinos.

Si bien la competencia por ahora es muy desigual -entre McDonald’s, Burger King y Mostaza suman casi 400 puntos de venta contra apenas 40 locales de la nueva propuesta-, está claro que como en su momento pasó con las casas de empanadas, las cafeterías o los delivery de sushi, ahora el último grito de moda en el rubro gastronómico son los restaurantes especializados en el mundo de la milanesa.

La combinación entre la milanesa y la comida rápida tiene un antecedente en el mercado local que es el de La Milanga, una propuesta centrada en el delivery de milanesa que creó la cadena La Farola a principios de la década pasada. Sin embargo, la explosión del negocio llegaría un poco después con el lanzamiento de El Club de la Milanesa. Detrás de la cadena se encuentran cuatro socios, que venían del mundo corporativo con experiencia en multinacionales como Kraft, Cadbury y la productora CIE Rock & Pop, pero que habían dado sus primeros pasos en la gastronomía con un local de La Milanga.

A fines de 2006, El Club de la Milanesa abrió su primer local en Vicente López y en la actualidad cuenta con 24 sucursales -de las cuales siete son propias y el resto franquicias- distribuidas en Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Mar del Plata, y un posicionamiento en el segmento medio alto.

En la industria destacan el potencial que ofrece el negocio. “Hay un vacío en la industria del fast food para una propuesta bien nacional como pueden ser las milanesas. Y a esto se suma que el potencial que tiene el negocio es enorme, porque permite una diversificación de las presentaciones muy amplia, con propuestas como las milanesas a caballo, a la pizza o napolitana”, explica Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market y asesor de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En el rubro, igualmente, advierten que el factor que les juega a favor en el mercado local puede volverse en contra a la hora de cruzar las fronteras. “Las cadenas de milanesas tienen a favor que se trata de un producto que está completamente instalado entre los consumidores argentinos, pero la contra es que esta altísima inserción local te hace más difícil una posible internacionalización de la propuesta”, advierte un empresario gastronómico que está analizando incursionar en el negocio de las milanesas. NT

Fuente: La Nación

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