Buenos Aires, 22/09/2017, edición Nº 1773

Cada vez más se construyen más espacios para veredas

Más lugar para caminar.

Crece la tendencia de agrandar las veredas para darle más espacio a los peatones, en detrimento de los automovilistas.

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(CABA) Las obras de la Ciudad para darle prioridad al peatón a las calles, luego de alcanzar a casi el 70 por ciento del microcentro, se encaminan ahora a ganar también espacio para los caminantes en los barrios.

Tal como ocurre en las grandes ciudades del mundo, esquinas tradicionales, con gran afluencia de vecinos, se aggiornan con veredas más amplias, espacios para sentarse, adornados con plantas que crean nuevos espacios comunes en puntos que, generalmente, son muy concurridos o tienen buena oferta gastronómica. El plan contempla, a futuro, potenciar la peatonalización de calles alejadas del centro con el plan Buenos Aires Verde, que prevé las construcción de macromanzanas y de plazas extendidas.

Hoy, la ciudad suma más de 25 intervenciones orientadas a rediseñar el uso del espacio público y darles prioridad a los peatones. Se modificaron esquinas, se nivelaron calles y se restringió el tránsito vehicular en espacios concurridos. Y en general, tuvo muy buena aceptación de los caminantes, aunque no así de los automovilistas.

Los teóricos de la urbanización moderna, en líneas generales, entienden que cuando un peatón circula por la vereda y baja a la calle, se interpreta que invade el espacio de los vehículos.

Las calles con prioridad peatón, en cambio, buscan posicionarlas como un lugar de convivencia, entendiendo que el espacio público debe ser un lugar compartido y de encuentro en el que, indefectiblemente, deben interactuar múltiples actores.

Hoy, la ciudad ha modificado algunos sitios que eran conflictivos para el tránsito y los peatones; en su mayoría son intersecciones poco convencionales y muy abiertas, en las que la distancia de cruce peatonal es extensa, las aceras irregulares y las sendas de cruce difíciles de interpretar, tanto para los peatones como para los conductores de vehículos.

Así, modificó Warnes, entre Ángel Gallardo y Juan B. Justo; Gascón, entre Honduras y Aráoz; y también se pintaron rotondas como en la intersección de Libertad, Juncal y Quintana, en Recoleta; en la esquina de Bartolomé Mitre y Larrea, en Once, y en Tagle y Pagano, en Barrio Parque.

En la zona, los cambios sirven porque a los peatones nos facilita cruzar. Antes era imposible“, dice Ricardo Pasini, vecino de Recoleta.

Según los funcionarios porteños, iniciativas de este tipo -que como se dijo, muchas veces son resistidas por los automovilistas- permiten que la ciudad sea “más amigable”.

El exceso de espacio vehicular y la inconsistencia de la calzada llevan al rediseño del espacio vial para encauzar el tránsito; así logramos brindar mayor seguridad para peatones, ciclistas y también para los automovilistas. Además, con esto se clarifican los carriles y se evita el estacionamiento indebido“, sostiene Guillermo Dietrich, subsecretario de Tránsito y Transporte de la ciudad.

Según Dietrich, durante 2014, habrá modificaciones para avanzar sobre el concepto de prioridad peatonal en Diagonal Norte y Diagonal Sur, en el microcentro, y se proyectan intervenciones en las comunas 9, 10 y 11.

El plan Buenos Aires Verde,con macromanzanas -espacios de 12 manzanas con calles de prioridad peatón- y plazas extendidas, son iniciativas que forman parte de un proyecto a ejecutarse el año próximo.

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