Buenos Aires, 23/09/2017, edición Nº 1774

Buenos Aires refuerza la seguridad por los atentados en Paris

Subieron el nivel de alerta antiterrorista y se ampliaron los operativos en aeropuertos y sedes diplomáticas.

(CABA) A raíz de la cadena de atentados en París, el gobierno argentino reforzó la seguridad en los aeropuertos y sedes diplomáticas, en especial en la embajada de Francia en Buenos Aires.

Anoche, a medida que en el Ministerio de Seguridad se recibían los detalles sobre la evolución de la serie de atentados en París, se decidió subir el nivel de alerta antiterrorista de las fuerzas federales: la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria.

Además, la secretaría de Seguridad, a cargo de Sergio Berni, hizo extensiva la necesidad de aumentar el nivel de alerta y monitoreo de la actividad antiterrorista a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y la Dirección General de Migraciones.

Anoche, al mismo tiempo que Berni se comunicaba con el embajador de Francia en la Argentina, Jean-Michel Casa, el Gobierno reforzó la seguridad en las sedes del Liceo y la Alianza francesa.

Otra de las medidas fue disponer de personal de reserva de la División Custodias y Objetivos Especiales para reforzar la seguridad y la custodia en la embajada de Francia en Buenos Aires y en otras legaciones diplomáticas que pudieran ser objetivos de ataques terroristas.

Semejante batería de medidas de seguridad aplicadas por el Gobierno no fue casual ni fortuita. Hace dos semanas, en la embajada argentina en París se había recibido un llamado telefónico en el que se alertaba que un grupo terrorista radicado en Mali planeaba realizar dos ataques contra los shoppings Abasto y Unicenter, en la Capital Federal y en Martínez, respectivamente.

Según se indicaba en la nota 865 de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal de la AFI, “se recibieron datos de una de las representaciones diplomáticas en el exterior respecto a la posible comisión de atentados en los próximos días por parte de integrantes del grupo Ansar Dine, organización vinculada a Al-Qaeda en el Magreb islámico”.

Dicha alerta, se supo, se originó en un llamado telefónico recibido en la embajada argentina en París.

Dos días después de haber recibido esa alerta y luego que se hizo una denuncia en el juzgado federal de Lomas de Zamora, la investigación encarada por la AFI y la Policía Federal concluyó que no había pruebas que indicaran actividad de ese grupo en la Argentina.

Anoche, en la mencionada dependencia de la AFI y en el Departamento de Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal se comenzó a trabajar sobre la hipótesis de que la falsa alarma por los dos atentados en Buenos Aires hubiera formado parte de un plan integral a nivel mundial que incluyó la puesta en marcha de una maniobra de distracción que, en realidad, encubría los ataques que se concretaron en París ayer.

La decisión de reforzar la seguridad en sedes diplomáticas, fronteras y aeropuertos a raíz de alarmas por posibles atentados pasó a engrosar una lista que se inició en septiembre de 1994, con lo que, por entonces, se denominó como “el alerta por el tercer atentado”.

Dicha amenaza fue recibida en la SIDE el 16 septiembre de 1994. Fue dos meses después del ataque contra la AMIA, donde murieron 85 personas. Luego de una investigación que duró 72 horas se determinó que fue una falsa alarma. En marzo de 1992, la embajada de Israel en Buenos Aires había sido blanco del primer ataque terrorista contra objetivos de la comunidad judía en el país.

Comentarios

Ingresa tu comentario