Buenos Aires, 20/09/2017, edición Nº 1771

Bayly dejó a su novio y se fue con una escritora hot de 24

Silvia Nuñez del Arco es escritora hot, tiene 24 años y conoció al periodista cuando tenía apenas 18 y él 47. Bayly dejó a su novio, se casaron y tuvieron una hija. Crónica de un romance atípico. (Ciudad de Buenos Aires) Jaime Bayly le hace honor a la frase más gastada sobre las cosas del querer, aquella que reza que “para el amor no hay edad”. A los hechos nos...

Silvia Nuñez del Arco es escritora hot, tiene 24 años y conoció al periodista cuando tenía apenas 18 y él 47. Bayly dejó a su novio, se casaron y tuvieron una hija. Crónica de un romance atípico.


(Ciudad de Buenos Aires) Jaime Bayly le hace honor a la frase más gastada sobre las cosas del querer, aquella que reza que “para el amor no hay edad”. A los hechos nos remitimos. Tiene 47 años y está casado hace uno y medio con una osadísima escritora a la que le dice “mi niña”. Nunca mejor dicho: la “niña” en cuestión tiene 24 años y la conoció cuando ella acariciaba los 18.
Según cuenta la ex pareja de Jaime, el periodista argentino Luis Corbacho, el escritor lo engañó, terminó eligiendo a la chica, y lo dejó.
El encuentro se dio después de un programa de Bayly y, también, luego de un matrimonio fallido, con dos hijas a las que no ve y tras haberse definido como bisexual.
Las buenas lenguas dicen que la onda fue inmediata. A ella le gustaba “el Jaime escritor”, y él se enganchó enseguida en un diálogo fluido con la post adolescente de nombre importante: Silvia Nuñez del Arco.
En ese momento, el escritor estaba en pareja con Luis Corbacho, periodista argentino que se llevó la peor parte en este metejón. El flechazo fue el comienzo de un culebrón mexicano. Según cuenta Corbacho, entre tormentosas idas y vueltas, Jaime lo engañó, eligió a la dama y a otra cosa mariposa.
En 2010, Jaime la presentó ante las cámaras y entre otras frases pegajosas le dijo que era “adorable” y que le pedía un hijo. Así: todo rápido, todo junto y todo en televisión, como para que Corbacho lo vea, lo guarde y lo archive. Y lo vio nomás, en medio de un ataque de histeria. El Tano Pasman, ¡un poroto!
En 2010 Jaime la presentó públicamente ante las cámaras: le dijo que era “adorable”, que estaba enamorado, y que le pedía un hijo. Un año después nació la pequeña.
Antes de todo esto, en uno de esos ataques de honesticidio, Jaime había confesado que sufría de impotencia sexual (a causa de las pastillas antidepresivas, según dijo).
Pero la escritora “hot” -ya veremos el porqué del adjetivo- pudo contra eso y mucho más: no sólo concretó y confió jugosas relaciones sexuales con su marido, sino que además concibió una hijita. La pequeña se llama Zoe, tiene un año y medio, y nació una semana después del casamiento.
“Sé que se hace fama de vago, de que me tengo que tomar la pastilla, que me voy a dormir, pero a mí me ha cumplido; estoy contenta y tengo una sonrisa”, declaró ella sobre los supuestos reveses sexuales de Jaime, que logró resistir a su complicado archivo.

En tiempos donde la intimidad -vaya paradoja- adquiere sentido haciéndose pública, Jaime y Silvia no quisieron quedar afuera, y se entrevistaron como tres veces en televisión: él le declaró su amor en varias de sus columnas y ella debutó como escritora con el libro Lo que otros no ven (2010), en el que cuenta su relación con Bayly. Curiosos voyeuristas que no los ven, pero los leen, a tomar nota.
Silvia Nuñez acaba de lanzar un libro en el que cuenta sus fantasías sexuales. Bayly dijo que ella lo había curado de su impotencia.
Después, Silvina se fue para otros pagos de paisajes eróticos. Publicó Hay una chica en mi sopa (2011) y este año se la jugó con todo: editó la novela El hombre que tardó en amar, inspirada en 50 sombras de Grey. “Si allí han contado sus propias fantasías, ¿por qué yo no puedo contar las mías?”, aseguró la escritora “hot” para despertar los ratones y las ventas.
Entre tanta libido dando vueltas, de la impotencia ni hablar… Jaime, con sus dos niñas, está feliz.

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