Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

El Banco Nación lanza una billetera digital para pagar beneficios sociales

Se llama PIM y se usará a través de los teléfonos celulares. Arrancará con los planes Progresar y Hogar, y luego se sumarán la AUH y jubilados.

(CABA) El Banco Nación lanza esta semana un nuevo medio de pago que apunta a los sectores no bancarizados. Se llama PIM y usará como soporte todo tipo de teléfono celular, desde los smart que ya usan la tecnología 4G hasta los más viejos, los de tecnología 2G. Y lo más importante: para usarlo no será necesario tener una cuenta bancaria.

Para incentivar el uso del PIM (caracterizado como “la billetera en tu celular”) el sistema le regalará $ 50 a toda persona, sí, cualquiera, que se acredite en el sistema. Es un simple proceso que se inicia marcando desde el celular *456#. Además, todas las instrucciones de uso se pueden consultar en la web www.pim.com.ar.

La idea central es que el celular -con una penetración total en todos los estratos sociales de la Argentina- se convierta en la herramienta a través de la cual se puedan hacer pagos y cobros, transferencias de dinero entre personas, o acreditar y retirar efectivo, sin la obligación de contar con una cuenta bancaria.

El titular del Banco Nación, Javier González Fraga, dice estar muy entusiasmado con el potencial de esta herramienta. “Es ideal para que, a pedido del usuario, es decir en forma voluntaria, se puedan recibir en el celular las acreditaciones de planes sociales que paga la ANSeS. En principio, apuntan al del subsidio a la garrafa de gas, que va de los $ 120 a los $ 170, o el plan Progresar, de $ 900”. El avance será gradual. “No queremos tener problemas porque el beneficiario vive en una zona con mala señal de celular”.

El desarrollo de PIM estuvo a cargo de Nación Servicios, una de las empresas del banco, que ya tiene como antecedente el desarrollo de la tarjeta SUBE, que, entre otras cosas, eliminó el uso del dinero en efectivo de los medios de transporte público.

PIM es una experiencia copiada del original, que fue creado en Kenya El PIM ya tuvo una prueba piloto en julio y agosto en Córdoba. Se inscribieron 40.000 personas y 1.000 comercios. Ahora se lo presentará para usarlo en todo el país.

No es casual que se pongan como ejemplos los planes sociales. La obsesión del Gobierno es avanzar en lo que se denomina la “inclusión financiera”, es decir lograr que, con el tiempo, la población de más bajos ingresos pueda estar en condiciones de operar dentro del sistema financiero, y así recibir los servicios que de otra manera no podrían tener.

Dado que la operación se pacta a través del teléfono celular, no es necesario que el comercio que acepte el PIM tenga montado un lector de tarjeta de crédito o débito, el POS. Es decir, puede ser una transacción realizada entre dos partes que no estén bancarizadas.

Una operación de compra en un comercio sería así: 1. El comprador le da el número de celular al comercio para que ingrese los datos de la compra en su celular. 2. El comprador recibirá una notificación para confirmar el pago. 3. Esa confirmación se realiza ingresando la clave PIM del usuario. 4. En ese momento, el comercio recibe la acreditación del dinero. 5. Ambas partes recibirán un mensaje de texto (SMS) con la información del pago.

Si bien los planes sociales están bancarizados, está comprobado que muchos beneficiarios solo se acercan a una sucursal bancaria para retirar el efectivo, y le dan poco uso a la tarjeta de débito, a través de la cual podrían recibir el beneficio del reintegro del IVA.

Más allá de los planes sociales, se podrá acreditar dinero en la cuenta PIM a través de transferencias desde otro usuario PIM o llevando dinero en efectivo a, por ahora, las sucursales de Pago Fácil y Rapi Pago.

“Esto es un paso fundamental para bancarizar a la economía informal. Vamos a acumular información sobre el uso del PIM y en un año tendremos suficientes datos como para saber a qué usuario le podemos ofrecer un préstamo o una tarjeta de crédito” señaló González Fraga.

Una de las cualidades del PIM es que las operaciones que se pacten en este sistema no están alcanzadas por el impuesto a los débitos y créditos.

González Fraga comentó que ya adhirieron al sistema empresas como Coca Cola, Quilmes, y Arcor. En este caso, las empresas aceptarán que, por ejemplo, un kiosco les pague parte del pedido a través de una transferencia via PIM. Y hasta cierto monto, ese dinero que reciban las compañías estará exento del impuesto al cheque.

Una idea importada de Africa
El PIM es una copia casi total del sistema M-Pesa, creado en 2003 en Kenya. M viene de “móvil” y Pesa en el idioma Swahili significa dinero. En Kenya lo desarrolló la empresa de telefonía móvil Safaricom que se decidió a ofrecer diversos servicios a los usuarios tales como realizar pagos con el teléfono móvil, enviar y recibir dinero entre usuarios (y no usuarios), reservar hoteles, retirar dinero efectivo en cajeros, entre otros. Es un servicio de banca sin sucursales, lo que significa que está diseñado para permitir a los usuarios realizar transacciones bancarias básicas sin la necesidad de visitar una sucursal bancaria. En su inicio, fue pensado como una herramienta que facilitara el cobro y pago de microcréditos. De ahí el paralelismo con el uso que se le quiere dar acá, en el sentido de que sea la herramienta a través de la cual se puedan acreditar los fondos de los planes sociales. El caso M-Pesa es tomado como ejemplo de inclusión financiera por instituciones como el Banco Mundial. NR


Fuente consultada: Clarín

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