Buenos Aires, 19/09/2017, edición Nº 1770

Bajó la mortalidad infantil y lo atribuyen a la mejora en los servicios de salud porteños

En 2015 el promedio fue de 6 muertes por cada mil nacimientos, un 25 por ciento menos que las que hubo en 2014.

(CABA) Históricamente la tasa de mortalidad infantil (TMI) en la ciudad de Buenos Aires ha estado entre las más bajas del país. En los últimos 35 años descendió un 68%: de 1980 a 2015 pasó de 19 a 6 muertes por cada mil nacidos vivos. El descenso es sostenido y saludable. Unicef presentó ayer un informe sobre estos valores y resaltó como positivo la mejora en la oferta y calidad en los servicios de salud porteños. También hizo recomendaciones: mejorar los registros y monitoreos, avanzar en la integración con la provincia de Buenos Aires y que haya más articulación entre los ministerios de Salud, Desarrollo Social y Educación.

El “Análisis de la Mortalidad Infantil en la Ciudad de Buenos Aires 2015” es un informe que pidió el gobierno porteño a Unicef un año atrás. Esta tasa mide cuántos niños de hasta un año mueren cada mil nacidos vivos. En la Ciudad ha ido bajando. En 2003 era de 10,1, en 2014 7,9, en 2015 6. Los especialistas explican que para que sea un número fiable, se debe tomar en cuenta períodos de tres años. Así, el último trienio (2014/2016) marca una tasa de 7, mientras que el anterior había sido de 7,6. Como en casi todo el mundo, la mortalidad neonatal (en el primer mes de vida) representa más de los dos tercios de la TMI en CABA. En los últimos años, el 70% de las muertes de menores de un año fueron neonatales (el 54% en la primera semana de vida). El 45% de los niños y niñas que mueren en el primer mes pesa menos de 1.500 gramos y tres cuartas partes mueren durante la primera semana.

“Siendo que prácticamente la totalidad de los nacimientos y defunciones del periodo neonatal son institucionales, queda explícito que el desempeño de los servicios de salud será el principal determinante de la sobrevida de los neonatos”, dice el informe de Unicef.

“Algo para resaltar es que hubo una estrategia para que los nacimientos se produzcan en maternidades seguras y de acuerdo al riesgo de cada embarazo, eso se llama regionalización perinatal”, explica a Clarín Fernando Zingman, especialista en Salud de Unicef. También resalta la incorporación de unas 200 enfermeras y las mejoras edilicias y de equipamientos en hospitales.

“En la ciudad se da un fenómeno que no ocurre en otros lugares que es que la mitad de los nacimientos son de madres que no viven en la Ciudad, sino que vienen del conurbano. La tasa de mortalidad es mayor, por eso es que hay que mejorar la articulación con la Provincia”, explica Zingman. Y también habla de las profundas diferencias internas que tiene la Ciudad: la mayor mortalidad infantil se da en las comunas 1,4, 8 y 9, que son las de la zona sur. Ana María Pérez Bou, ministra de Salud porteña, resalta la importancia de la baja en la TMI, y lo relaciona con algunas políticas implementadas en la Ciudad, como “la atención perinatal, las derivaciones protegidas y el fortalecimiento de las maternidades”, sobre todo las del sur, que concentran la mayor cantidad de partos en la Ciudad. También explica que hay que profundizar la articulación con Provincia y mejorar los registros, informatizarlos.

Guadalupe Tagliaferri, ministra de Desarrollo Social porteña, dice que han implementado un programa de fortalecimiento en áreas territoriales en los que 80 equipos se acercan a las mujeres que no llegan a las consultas. Un programa se llama Ciudadanía Porteña, que son hogares vulnerables a los que se les hace una transferencia económica. Tagliaferri habla de incentivos monetarios “para que muchas mujeres en situación de vulnerabilidad hagan los controles”. Se llama Red Primeros Meses, y asegura que desde que se implementó en 2013 acompañan a unas 700 mujeres. En las muertes posneonatales (después del mes) las condiciones de vida de los bebés y sus familias son determinantes. Las enfermedades respiratorias son cruciales. El frío y el calor desmedido, la mala alimentación, la humedad del ambiente, todo influye en la salud de estos niños. Por eso entre las recomendaciones de Unicef figura que estos dos ministerios trabajen juntos y que se sume el Ministerio de Educación. Esto “teniendo en cuenta el potencial que tienen las escuelas, sobre todo como ámbito para abordar temáticas referidas a educación sexual integral, incluyendo embarazo adolescente ”. NR


Fuente: Clarín

Comentarios

Ingresa tu comentario