Buenos Aires, 17/10/2017, edición Nº 1798

Autorizan aumentos de hasta 40% en los vuelos de cabotaje

La explicación del secretario Schiavi para el nuevo esquema de tarifas fue que YPF, Shell y Esso subieron 18% el combustible desde mayo porque tienen “posición dominante” en el mercado. Escudándose en el aumento del precio del combustible, el Gobierno autorizó ayer, en plena temporada de vacaciones, subas en las tarifas de los pasajes de clase económica de los vuelos de cabotaje desde mañana, que rondarán 40 por ciento. A...

La explicación del secretario Schiavi para el nuevo esquema de tarifas fue que YPF, Shell y Esso subieron 18% el combustible desde mayo porque tienen “posición dominante” en el mercado.

Escudándose en el aumento del precio del combustible, el Gobierno autorizó ayer, en plena temporada de vacaciones, subas en las tarifas de los pasajes de clase económica de los vuelos de cabotaje desde mañana, que rondarán 40 por ciento.

A través de la Resolución 23 de la Secretaría de Transporte, publicada ayer en el Boletín Oficial, el secretario de la cartera, Juan Pablo Schiavi, estableció nuevas tarifas de referencia y valores máximos para los vuelos. Según Transporte, desde mayo del año pasado, el costo del combustible Jet A1 creció 18 por ciento. Si bien este insumo básico en la estructura de costos del sistema aéreo “es producido integralmente en el país, se ha regido por la variación del precio internacional”, indicó el texto de la norma.

La resolución precisó también que la diferencia entre el precio internacional y los costos de producción representa para las petroleras “un margen extraordinario de $ 0,55 por litro de combustible” y “un sobrecosto en concepto de tasa de aeropuerto respecto de lo realmente abonado”, que “motivó la denuncia por parte de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral ante la Comisión de Defensa de la Competencia”.

Para Schiavi, la alta concentración del mercado de combustible aeronáutico local, que cuenta con sólo tres proveedores (principalmente YPF, aunque también Shell y Esso), genera un “abuso de posición dominante” y una asignación arbitraria de diferenciales en el precio del combustible, que “penaliza severamente la carga en el interior del país, afecta las operaciones de cabotaje de las empresas y genera un importante perjuicio para el Estado nacional, las aerolíneas y los pasajeros”.

La norma autorizó “a los explotadores de servicios regulares de transporte aéreo interno de pasajeros”, desde la cero hora de mañana a aplicar tarifas en clase económica dentro de nuevas bandas tarifarias. Por caso, un vuelo Buenos Aires-Córdoba pasará de un máximo de $ 589 a uno de $ 823 (sin contar tasas e impuestos) y el tramo Buenos Aires-Bariloche saldrá hasta $ 1.466 (más tasas y tributos) cuando antes no podía superar 1.049 pesos. En tanto, viajar de Buenos Aires a Iguazú significará hasta 1.051 pesos, cuando antes no podía superar los 753 pesos, previo a impuestos y tasas.

En otro orden, la aerolínea LAN informó ayer que, por decisión de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), se vio obligada a suspender a partir de marzo los vuelos directos entre el aeropuerto de Rosario y el de Lima, Perú.
A su vez, el titular de la Asociación de Consumidores, Fernando Blanco Muiño, advirtió que la tarjeta SUBE podría llegar a costar $ 10 desde el 3 de marzo, cuando deje de ser gratis.

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