Buenos Aires, 18/11/2017, edición Nº 1830

Attaque 77 toca en Argentinos Juniors

A 25 años del lanzamiento de su álbum El cielo puede esperar, donde estaba el tema "Hacelo por mí", la banda celebrará la fecha con un recital en el estadio Malvinas Argentinas.

(CABA) Dos décadas y medias atrás, en una Buenos Aires que sucumbía a la pizza y al champagne como plato oficial, lo de los tres músicos protagonistas de esta nota, en ese momento 100% adolescentes, no era más que pura fiebre y vértigo.
Repasemos: Attaque 77 era una banda de cuatro chicos que sólo querían rockear bajo el mantra de Ramones, sin importar qué tan bien o mal pudiese sonar arriba del escenario. Así lo hicieron con su primer álbum (Dulce Navidad, de 1989), llevándolo a cuanto lugar pudieron. Les fue bien con temas como “Sola en la cancha”, “Gil” y “Caminando por el microcentro”, que les fueron abriendo espacios y consiguiendo pocos pero fieles fans. Pero no fue hasta un año más tarde, con El cielo puede esperar, que todo explotó para ellos.
Attaque 77 cimentó con ese disco todo lo que años más tarde significó para miles, inclusive hasta nuestros días. Lo que prendió la mecha de esa onda expansiva, contagiosa y adhesiva fue un hit: “Hacelo por mí”. El tema sonaba a cada hora, se lo escuchaba en cada spot radial, y hasta un polémico programa de televisión conducido por Mario Pergolini se llamaba como la canción, todo esto en pleno horario central de los domingos y por televisión abierta.
Fuerte, todo fue demasiado fuerte para una banda que nunca más fue lo misma. La fama, el éxito y las giras, junto a todo lo bueno y lo malo de crecer frente a miles, comenzaron a ser parte de una ruta a la que había que identificar para no salirse del camino.
El cielo puede esperar fue producido por el “Perico” Juanchi Baleirón y vendió 400 mil placas, una cifra que representa un número de ventas increíble para nuestros días. Mirando hacia atrás, todo lo que sucedió con el álbum es visto por Mariano Martínez, Leo De Cecco y Luciano Scaglione como parte de un “tour de force” necesario para comprender lo que significa el éxito.
“Si me preguntás lo primero que me viene a la cabeza cuando me nombrás esa época, es la grabación del disco y la producción de Juanchi. Después me vienen otras cosas, como la presentación en el Teatro Pueyrredón en Flores. Más tarde, los Obras que hicimos en octubre del ’91. Me acuerdo de la masividad y la sobreexposición de Attaque, que me dispara recordar el estar explicando todo el tiempo el por qué del éxito de ‘Hacelo por mí’. Todo eso me viene a la cabeza en este momento”, dice Leo, baterista de la banda entonces y hasta nuestros días.
Según Mariano, el guitarrista y hoy cantante de Attaque (tras la partida de Ciro Pertusi en 2009): “A Leo le viene todo eso a la cabeza porque es cabezón (risas). A mí lo que me viene es que fue la primera grabación con más conciencia que tuvimos. Nuestro primer disco lo grabamos en menos de una semana, pero con éste hicimos preproducción. A Juanchi lo conocíamos de antes y nos pusimos más de acuerdo con él. En el primer disco, Dulce Navidad (NdeR: producido por el ex Riff Michel Peyronel), casi no nos dejaron llegar a la consola, pero en El cielo puede esperar pudimos laburar un poco más. Ahí fue que entendí por primera vez la labor de un productor, y me empezó a interesar el laburo que hacía Juanchi porque me sentaba al lado y charlábamos mucho sobre eso. Recuerdo que me explicaba cómo grabar capas de sonidos de guitarras, arreglos, armonías y coros. Juanchi es un beatlero absoluto y también un ramonero, y esa combinación es lo que buscábamos nosotros, porque queríamos sonar con la energía de Ramones pero con las armonías vocales de las bandas de los años ’60”.

-En El cielo puede esperar hay muchos de los hits de Attaque 77 que todavía tocan en cada show. ¿Sentían el poder de esas canciones en los demos previos al lanzamiento?
MM: -No. Fuimos muy inconscientes. Capaz que éramos acomplejados y tal vez en un sentido lo seguimos siendo. Nos sentíamos un poco marginados porque no teníamos un lugar y jamás se me hubiese ocurrido que una canción nuestra iba a sonar en las radios.
LDC: -Lo mismo pasó con “Hacelo por mí”, porque nunca nos dijimos: “¡Hagamos este tema que va a pegar!”. Todo lo contrario, porque fue un tema más del disco que lo eligieron como corte de difusión, pero la gente también lo eligió.
-De todas maneras, en aquella época la gente les hacía saber que Attaque no era sólo el hit radiable.
LDC: -Nosotros sabíamos que no éramos nada más que eso. Había temas como “Espadas y serpientes”, “Donde las águilas se atreven” o “El cielo puede esperar”.
MM: -Por suerte, esto de tener un éxito y un público hitero es algo que nos pasó muchas veces, aunque son los mismos que se van a ver a otros que tienen hits detrás del tuyo. Como banda, tardamos mucho tiempo en entender qué fue lo que había pasado, porque éramos muy chicos en esa época.
-En algún momento renegaron de “Hacelo por mí”. ¿Pensaron en deshacerse del tema?
MM: -Éramos inocentes. Íbamos al programa “Hacelo por mí” porque teníamos un contrato de exclusividad, y por supuesto que teníamos que tocar el tema, siempre. Pero nosotros queríamos tocar otros temas, y eso era pura inocencia, porque esa canción era como nuestra gracia para los medios. Hasta los managers venían y nos decían: “Si no tocan el tema los cajonean”.
LS: -Una vez hicimos una versión que se llamó “Hacelo por mí”, que era muy rápida, bien hardcore y acelerada (risas). Eso fue lo máximo que pudimos rebelarnos. Véanla en YouTube.
-Muchas bandas buscan toda su vida tener un hit y no lo consiguen. A ustedes les pasó enseguida y sobrevivieron a eso.
LDC: -A nosotros nos generó mucho conflicto. Tuvimos que aprender a dar explicaciones acerca del por qué del éxito que teníamos, aunque ni nosotros sabíamos a qué se debía todo lo que pasaba alrededor nuestro, por toda la atención que recibíamos. La sobreexposición fue total. ¡Si abrías la tapa del inodoro, sonaba “Hacelo por mí”!
MM: -Nos ayudó mucho tener que salir de gira y disfrutar ese mundo, porque el hit nos abrió las puertas de todos los pueblos y ciudades de la Argentina. Primero fue el país, luego Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Lo que tenemos que agradecer a El cielo puede esperar es que nos puso en otro lugar. < EN VIVO Attaque 77 revisita El cielo puede esperar el sábado 8 de agosto en el estadio Malvinas Argentinas, Gutenberg 360. Desde $180.

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