Buenos Aires, 19/09/2017, edición Nº 1770

Asistentes a los Festejos en la Plaza: de 10.000 a 150.000, según el medio

Son pocos los que se animarían a decir que los 30 años de democracia no son importantes. Muchos recuerdan con lágrimas en los ojos la primera vez que pudieron votar y ver electo a su presidente, Raúl Alfonsin. Sin embargo, los festejos se vieron opacados por la trágica situación nacional de saqueos, policías en huega y violencia, que dejaron como saldo una decena de muertos. Varios medios ofrecieron datos muy...

Son pocos los que se animarían a decir que los 30 años de democracia no son importantes. Muchos recuerdan con lágrimas en los ojos la primera vez que pudieron votar y ver electo a su presidente, Raúl Alfonsin. Sin embargo, los festejos se vieron opacados por la trágica situación nacional de saqueos, policías en huega y violencia, que dejaron como saldo una decena de muertos. Varios medios ofrecieron datos muy diferentes en lo que refiere a la cantidad de asistentes a la Plaza. Una pregunta le habrá quedado rebotando en la cabeza a más de uno: ¿había razones para festejar?

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(CABA) Ámbito Financiero, Télam y Crónica aseguran que asistieron a Plaza de Mayo al festejo por los 30 años de democracia, alrededor de 150 mil personas, Infonews dice que 90 mil, La Nación 30 mil e Infobae dice que sólo fueron 10 mil “militantes”. Como diría un economista sincero: “los números esconden más de lo que dicen”. Fuera de cuál haya sido el verdadero número de asistentes, la cuestión de fondo es otra. El festejo por los 30 años de la democracia estuvo teñido de contraste: fiesta en la plaza, pánico y sufrimiento en muchas partes del país. Mientras La Renga, Horacio Lavandera, Víctor Heredia, Teresa Parodi y Horacio Guarany animaron la Fiesta Popular “Democracia para siempre”, la televisión contaba los muertos resultantes de la penosa y violenta situación que se estaba viviendo en las provincias. Bajo este contexto, muchos deben haber pensado: “¿Hay algo para festejar?”. Seguramente esa debe haber sido una de las principales razones de los detractores del festejo.

Cristina Kirchner dijo que no suspendió el acto por los 30 años de la democracia “en honor a los que pelearon” y calificó de antidemocráticos los actos de violencia ocurridos en las provincias. Defendió la decisión de llevar adelante las celebraciones pese al pedido de líderes opositores para que se suspendan. En respuesta a esos pedidos, Cristina llamó a ratificar “más que nunca la democracia frente a los violentos, a los que quieren instalar el miedo en la gente, frente a la conmoción que provoca ver escenas que consternan y algunas que avergüenzan”.

Es imposible mantener a todos contentos, eso es un hecho, pero acudiendo a la frase de Mijaíl Bakunin “Mientras permanezca un alma en prisión, no seré libre.” podríamos decir: “Mientras permanezca un alma triste o un hermano herido, yo no festejaré”. Suena utópico pensar así, muchos tomarían la frase a la ligera, pero en tantas décadas de individualismo feroz, de egoísmo, conductas vampíricas e hipocresía, la sociedad se ha olvidado algo: el destino y el futuro, no es el del hombre como individuo sino como especie. Cada acto nuestro está íntimamente ligado a nuestra relación con el mundo y nuestros iguales. Y para no quedar fuera de tono, porque no son sólo mías las palabras y siempre es otro el que habla, como dijo Jauretche: “Hasta que un día el paisano acabe con este infierno, y haciendo suyo el gobierno, con solo esta ley se rija: o es pa’ todos la cobija, o es pa’ todos el invierno.”

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