Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

Arte subterraneo: artistas decoran distintas estaciones del subte

Ya son 28 las estaciones de la red intervenidas, mientras que en otras 16 restauran antiguos murales. (CABA) En la estación Dorrego del subte B creció un bosque subterráneo. Los troncos amarillos explotan en hojas naranjas contra el techo del túnel, regalándole un instante psicodélico a los pasajeros. En Plaza Italia, en la línea D, las columnas del hall se mimetizaron con los animales del zoológico. Una se contagió de...

Ya son 28 las estaciones de la red intervenidas, mientras que en otras 16 restauran antiguos murales.

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(CABA) En la estación Dorrego del subte B creció un bosque subterráneo. Los troncos amarillos explotan en hojas naranjas contra el techo del túnel, regalándole un instante psicodélico a los pasajeros. En Plaza Italia, en la línea D, las columnas del hall se mimetizaron con los animales del zoológico. Una se contagió de las rayas de la cebra, otra de las manchas de la jirafa y en otra más asoma un oso panda. De esta manera, el arte va transformando al subterráneo porteño.

A través de su plan de Gestión Cultural y Patrimonial, Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) está bajando el arte a los túneles y, además, encarando la restauración de los murales existentes. Ya se intervinieron 28 estaciones y se trabaja en otras 16. “El arte es un elemento muy valorado por los usuarios del subte y genera una mejor y más placentera experiencia de viaje”, afirma Juan Pablo Piccardo, presidente de Sbase.

Así como la flamante línea H fue concebida como un paseo cultural dedicado al tango, la idea ahora es darle una impronta artística a las otras líneas. En la A, por ejemplo, se renovaron 17 estaciones con una temática inspirada en pintores argentinos. Así, en Sáenz Peña se incluyeron 16 imágenes de obras de Marta Minujín, que tiene su taller a pasos de la estación, y en la aún no inaugurada San José de Flores hay obras de Guillermo Roux, que fue vecino del barrio.

La línea B también está siendo totalmente intervenida. Entre Federico Lacroze y Alem, están pintando las columnas de colores similares en degradé, para que al verlas desde los trenes en movimiento se perciba un pasaje de color. Además, 15 artistas están transformando las estaciones. Entre ellos Federico Bacher, autor del bosque subterráneo en Dorrego.

En la estación Uruguay, ahora está trabajando Claudio Baldrich sobre los asientos de los andenes y en el pasillo de conexión sobre avenida Corrientes hacia Talcahuano. El artista eligió plasmar escenas urbanas: sendas y canteros, con personajes caminando, andando en bicicleta o patinando. Mientras, en Alem, Ignacio De Lucca está interviniendo la bajada de las escaleras con motivos inspirados en el rizoma o imagen de pensamiento, el concepto filosófico de Gilles Deleuze.

En la línea D, por las noches Milo Locket está pintando sus personajes y dibujos de colores vivos sobre las columnas y andenes de la estación Palermo. Y Marino Santa María, que asegura que el arte en la Ciudad tiene un “poder transformador”, trabajó durante tres meses, de 23 a 5, para terminar su ambientación de los halls de Plaza Italia. “Hice un homenaje al Jardín Zoológico y al Botánico –contó–. Los cielorrasos son un envoltorio de color, en el cual las columnas responden a la textura de la piel de los animales, con una aparición de sus rostros. Y en los capiteles, con mosaicos recreé los arbustos de los cuales se alimenta cada uno de esos animales. Ahora también estoy haciendo cuatro murales con venecitas en la estación Carlos Gardel de la línea B. A la gente le gusta vivir con color y el arte incentiva la creatividad”.

Fuente: Clarín

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