Antonia Macri empezó el preescolar en una institución trilingüe de Núñez

La hija de Mauricio Macri y Juliana Awada empezó sala de 4 en el Liceo Francés Jean Mermoz. "Será una alumna más", afirman en el colegio.

Al menos por ahora, la vida escolar en el Liceo Francés Jean Mermoz se mantiene inalterada. O casi. En los últimos días, la plaza de juegos del jardín maternelle fue renovada. Entre los más pequeños circula una hipótesis que llegó hasta sus padres: “Cambiaron los juegos porque vendrá la hija de Mauricio Macri”.

Esta semana, Antonia Macri, la hija de Mauricio Macri y Juliana Awada, empezó sala de 4 años en la institución trilingüe, que la semana pasada recibió la visita ilustre de François Hollande. La elección fue de Awada, quien se entrevistó con las autoridades del colegio, considerado de excelencia. Al mismo establecimiento asiste también su hija mayor, Valentina.

Los directivos de la institución aseguraron a La Nación que la llegada de la hija presidencial no alterará las pautas de seguridad. Y confiaron que no recibieron ningún requerimiento especial por parte de la familia presidencial. “Será una alumna más“, expresaron.

El colegio por el que la familia presidencial optó para su hija se autodefine como una “institución trilingüe y bicultural“. Fundado en 1969 por un acuerdo de cooperación entre el gobierno francés y el argentino, el Liceo Jean Mermoz se encuentra entre los establecimientos más calificados de la ciudad de Buenos Aires. Es privado, de enseñanza laica y los alumnos deben cumplir con jornadas de escolaridad doble. El objetivo es integrar la cultura francesa con la argentina en sus programas de estudio, validados por ambos gobiernos. Las autoridades se enfocan en acercar a sus estudiantes los “valores republicanos” y de la “tolerancia”.

Los cursos están estructurados con algunas materias en francés y otras en español. Algunas asignaturas, como literatura e historia, están desdobladas para abarcar la cultura francesa y la argentina. El inglés se suma más adelante. La matrícula es costosa, pero el colegio cuenta con un sistema de becas, cuyos principales beneficiarios son expatriados franceses. La embajada francesa interviene para solventar parte de la asistencia.

“Es un colegio donde se forman civiles, en un ambiente democrático en el que conviven distintos colores y religiones de forma armoniosa”, sintetizó a La Nación Helene Turpin, profesora y madre de un ex alumno del Jean Mermoz. Tal vez una muestra de esa amplitud sea que a partir de ahora pasarán a convivir en la comunidad educativa el presidente de la Nación y un acérrimo defensor del kirchnerismo como Fito Páez, que envía allí a su hija menor. Otra presencia con apellido conocido es la de Ámbar, hija de Juana Viale.

Asisten al colegio hijos de diplomáticos y empresarios -que en algunos casos llegan y se retiran con choferes y custodia- y también de familias de clase media. El diseño curricular brinda facilidades para familias nómades debido a las actividades profesionales que puedan desempeñar los padres. Existe una red de liceos franceses en más de un centenar de países, lo que favorece una adaptación más sencilla para los estudiantes en caso de migrar, pues todos siguen los mismos programas de estudio y adoptan el francés como lengua universal.

Los alumnos aprenden la lengua francesa desde los niveles preescolares, donde se insertó Antonia Macri. Primero, lo hacen mediante el aprendizaje de los números, los colores y escuchando canciones en ese idioma. El objetivo es agudizar el oído para los primeros años del primario, donde tienen sus primeras clases íntegramente en esa lengua. Luego, durante la mayor parte de su estadía en el liceo, los estudiantes se comunican en francés con los directivos -en su mayoría franceses- y muchos de sus maestros.

En tanto, el colegio, ubicado en el barrio de Núñez, cuenta con un moderno sistema de monitoreo para el seguimiento de los alumnos. A través de la Web, Mauricio Macri y Juliana Awada podrán conocer las calificaciones, las tareas pendientes y cómo ha sido la asistencia a clase de su hija Antonia.

Un rosario, el regalo del Papa
¿Un rosario para compensar? El dato pasó inadvertido, pero para el Gobierno tiene un simbolismo nada desdeñable. La primera dama Juliana Awada afirmó a la revista Caras que el papa Francisco le regaló “un rosario para Antonia” durante el encuentro en el Vaticano. “Cuando la saludó a Juliana le preguntó por su hija, y después le dio el regalo, de manera muy amable”, contó una fuente que relativizó el frío trato que Francisco le dispensó a Macri. NR

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Fuente: La Nación