Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

Angostarán Galván, una de las principales salidas de la Ciudad

Los tres carriles de esa calle son usados como continuidad de la Av. Alvarez Thomas para tomar la General Paz. Harán obras en 14 cuadras ante quejas de vecinos por la velocidad y los camiones. En Saavedra, Galván perderá uno de sus carriles El objetivo es devolverle el carácter barrial a la calle, y, de paso, responder las demandas de los vecinos que desde hace tiempo vienen denunciando que el tránsito –que...

Los tres carriles de esa calle son usados como continuidad de la Av. Alvarez Thomas para tomar la General Paz. Harán obras en 14 cuadras ante quejas de vecinos por la velocidad y los camiones. En Saavedra, Galván perderá uno de sus carriles

El objetivo es devolverle el carácter barrial a la calle, y, de paso, responder las demandas de los vecinos que desde hace tiempo vienen denunciando que el tránsito –que incluye autos y también camiones– usa esa vía como si fuera una avenida . Con esa idea, en menos de un mes el Gobierno de la Ciudad encarará una obra para angostar 14 cuadras de Galván, la calle que cruza Villa Urquiza y Saavedra y que es clave para el tránsito que la usa como continuidad de la avenida Alvarez Thomas parasalida rápida a la General Paz hacia el Norte. El proyecto plantea achicar la calle a dos carriles y ceder el tercero para la construcción de una dársena que servirá para resolver el estacionamiento de los frentistas y a la vez para separar el tránsito de los peatones. Además se renovarán las luminarias y plantarán árboles.

La obra, que está en etapa de preadjudicación con diez empresas ofertantes, estará dividida en tres tramos entre Congreso y Correa , y contemplará distintos cambios. El más importante se verá en el ancho de la calle, queperderá 3,5 metros para la construcción de las dársenas. Estos espacios, que tendrán 2,5 metros de ancho y ocuparán el lado derecho en el sentido del tránsito, estarán protegidos por ensanches en las esquinas para evitar el avance de los camiones y contemplarán las entradas a los garages.

Según el plan, la calle quedará con dos carriles de 3,50 metros de ancho cada uno: uno de ellos será para vehículos livianos y otro, separado por delineadores retráctiles, para los de carga . “Esta obra, que se hará en el marco del Plan de Movilidad Sustentable, fue pedida por vecinos de Galván y se encara en una zona que durante años eso estuvo con desinversión absoluta. La idea es terminarla en seis meses”, explicó Jorge Sábato, Subsecretario de Proyectos de Urbanismo Arquitectura e Infraestructura del Ministerio de Desarrollo Urbano porteño.

El nuevo corredor también incluirá tres cuadras de ciclovías , entre Congreso y Tamborini. Y otro de los cambios afectará a la calle Valdenegro, que sumará un tramo de convivencia ( semipeatonal ) a través de la Plaza 1° de Marzo de 1948 y un pasaje peatonal. Toda la intervención demandará $ 12.746.779,41.

Sin embargo, la noticia del proyecto despertó algunos cruces entre vecinos. Por un lado, están los de Galván, que reclaman la intervención para hacer la calle más segura. Pero por otro los de otras calles, que sostienen que el angostamiento de esa vía cargará a otras calles del barrio , generando cuellos de botella. “Creemos que el proyecto tiene varios puntos problemáticos, el primero es hacia dónde se va a desviar el tránsito . Por eso reclamamos un plan integral que contemple soluciones viales para todo el barrio”, comentó Alejandro Liska, integrante de la Asociación de Vecinos de Luis María Drago.

Pero Mariana Nieto, vecina de Galván, apoya la intervención. “Esta calle no es una avenida pero muchos la usan como si fuera una pista de carrera y ponen en peligro a los vecinos que no pueden cruzar tranquilos. Y los camiones producen rajaduras en las casas”, aseguró. Y advirtió: “Hoy el único semáforo que respetan es el de Congreso”.

Para la Ciudad la obra es necesaria. “Hoy hay tramos de la calle que son muy angostas y los camiones que pasan cerca generan mucho riesgo porque es peligroso tener a esos vehículos sobre los peatones. Además del ruido”, precisó Sábato. Como uno de los objetivos será bajar la velocidad de la calle, se buscó un diálogo conjunto entre Urbanismo y las direcciones de Tránsito y Transporte.

El resultado, prometen, no sólo mejorará la apariencia de toda la vía (con nuevas luces y arbolado) sino también el medio ambiente. “Esta no es solamente una obra vial, es además la humanización del espacio público. La prioridad siempre es el peatón, que esté protegido, que tenga calidad ambiental y que pueda recorrer la calle sin problemas. Por eso Galván pasará a ser un corredor ambiental con más árboles, iluminación y ordenamiento del tránsito”, concluyó Sábato.

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