Buenos Aires, 17/10/2017, edición Nº 1798

Analizan una “tarifa única” para quienes combinen transporte público

Cuando el macrismo comenzó a controlar los subtes a comienzos de 2013, tras un agotador traspaso desde la Nación, trascendió una lejana posibilidad de coordinar la tarifa con los otros medios de transporte público, el colectivo y el tren, que eran manejados por el kirchnerismo. Claro, por aquellos días las relaciones entre el PRO y el Frente para la Victoria no gozaban de la mejor fluidez y el proyecto nunca...

Cuando el macrismo comenzó a controlar los subtes a comienzos de 2013, tras un agotador traspaso desde la Nación, trascendió una lejana posibilidad de coordinar la tarifa con los otros medios de transporte público, el colectivo y el tren, que eran manejados por el kirchnerismo. Claro, por aquellos días las relaciones entre el PRO y el Frente para la Victoria no gozaban de la mejor fluidez y el proyecto nunca fue analizado con seriedad. Pero tres años después, el escenario es diferente.

Con los triunfos de Mauricio Macri en la Presidencia, de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad y de María Eugenia Vidal en la Provincia, la iniciativa para implementar una tarifa “única” se reflotó. El propio ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, habló de una tarifa “plana multimodal” y también ratificó la continuidad de los subsidios.

Con la premisa de fomentar el transporte público y en simultáneo erradicar el uso de autos particulares, una política que el macrismo está implementando en la Ciudad desde el comienzo de su gestión, Dietrich adelantó que la nueva tarifa servirá para viajar en varios transportes abonando un solo boleto.

“Queremos que en algunos años haya una tarifa plana multimodal para que la gente pueda moverse de un transporte a otro pagando una única tarifa. Es algo muy complejo, que quizás llevaría dos años en concretarse”, añadió el funcionario. Este sistema beneficiaría directamente a los usuarios que suelen combinar trenes, subtes y colectivos en el horario laboral, cuyos gastos se reducirían de manera considerable. Así ocurre en ciudades de Brasil como Río de Janeiro o San Pablo, donde existe un esquema de integración en el que los usuarios son beneficiados con un descuento al combinar el metro y los colectivos en el horario pico.

Si bien Dietrich se mostró elogioso con su antecesor Florencio Randazzo en materia de trenes, también criticó la falta de integración entre los medios de transporte y sus tarifas: “El Gobierno kichnerista privilegió a la gente de Capital o el Conurbano y castigó a la gente que vive en el Interior”. Y dio un ejemplo al respecto: “Hoy el sistema privilegia al que vive en Recoleta con un viaje corto y castiga por ejemplo a quien vive en José C. Paz, que tiene que tomar colectivo, tren o subte para llegar a la Ciudad. Es una de las cosas que tenemos que ir arreglando”.

El macrismo también se mostró a favor de la política de subsidios, porque así es en otras partes del mundo. “Es bueno que la gente ande en transporte público. En la Ciudad invertimos mucho en el sistema de colectivos y metrobuses, y vamos a seguir invirtiendo así y subsidiando el pasaje”, planteó Dietrich en Canal 13.

Sin ir más lejos, en las últimos días se presentó formalmente la extensión de la red de Metrobús a la Provincia con seis ramales: San Martín, San Isidro, La Matanza, Haedo, Lanús y Avellaneda. Además, se amplió la línea H de subtes en la Ciudad.

Pero el proyecto más ambicioso con que cuenta el macrismo es la Red de Expresos Regionales (RER), que consiste en conectar todas las líneas de trenes bajo el Obelisco, donde se construirá una gran terminal subterránea. La iniciativa, dicen fuentes del Gobierno, comenzaría durante esta gestión y demandaría entre ocho y diez años de obra.

“Vamos a invertir en infraestructura para que baje el costo de operaciones y que la gente llegue antes a destino. Si se mejora la frecuencia, baja el costo para las empresas”, aseguró el ministro, quien trabajará conjuntamente con la gente de Larreta y Vidal.

Cuando Dietrich estaba a cargo del transporte en la Ciudad, hasta no hace muchas semanas, instrumentó medidas para agilizar la circulación y priorizar el transporte público. Entre otras obras, construyó cinco líneas de Metrobús, una de las cuales se encuentra en la autopista 25 de Mayo; amplió la red de ciclovías protegidas y dispuso de estaciones para alquilar bicicletas gratuitas; y peatonalizó el Microcentro, lo que implicó prohibir el ingreso de autos particulares entre las 11 y las 16. Ahora el desafío será expandir esas propuestas a un territorio mayor, el propio país.

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