Buenos Aires, 25/09/2017, edición Nº 1776

Almorzar en espacios verdes, el lugar favorito de los empleados

Miles de empleados del centro porteño ocupan los espacios verdes para tomarse un recreo y almorzar en grupo.

En traje, pero sin zapatos. Con los pies enterrados en el césped y una vianda a cuestas, Lisandro Loberme, Brian López y Micaela Delbó se toman un break de su jornada laboral en plaza Lavalle, en el centro porteño. El menú incluye empanadas, ensaladas y bebidas sobre una lona que improvisa un mantel; el picnic dura algo más de una hora, tiempo en que deben regresar al estudio jurídico en el que trabajan, sobre la calle Uruguay.

Las mañanas de más de 10°C y las tardes de 25°C anuncian la tan esperada llegada de la primavera, que se hace desear -y mucho- este año. Con ella han vuelto, entre otras cosas, los picnics al aire libre en plazas o parques de la ciudad; el mediodía es el momento elegido entre oficinistas, empleados públicos y maestros y sus alumnos para tomar un descanso de la rutina y disfrutar del verde y del sol de los parque públicos. Grupos de estudiantes, parejas, compañeros de trabajo e incluso algunos solitarios: la temperatura primaveral es un llamado para almorzar al aire libre.

Según la Dirección General de Espacios Verdes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, Buenos Aires tiene más de 200 plazas en las 15 comunas; esta cantidad, sin embargo, no llega a ser suficiente para lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según los datos oficiales, cada habitante de Buenos Aires cuenta con 6,1 m2 de espacios verdes, mientras que la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 10 m2 por persona.

El regreso de los picnics se concreta entre grupos reducidos, pero también toma forma en eventos organizados, como Zona Picnic, una iniciativa de Sabe la Tierra (www.sabelatierra.com) que impulsa este tipo de encuentros durante los fines de semana. Estas reuniones tienen lugar todos los sábados en los mercados de San Fernando y Vicente López, y sábado de por medio en el mercado de Belgrano, en Ciudad de la Paz y Juramento.

Pasadas las 12.30 de un día de semana, el sol comienza a golpear con fuerza en el cemento porteño, frente a los tribunales. Los pequeños grupos de tres o cuatro compañeros de trabajo brotan de los edificios, las oficinas y los ascensores. Bolsa en mano, se agolpan en la plaza Lavalle

“Cuando empiezan los días lindos y el calor, la mejor opción es venir a comer algo a la plaza. Nos permite despejarnos un poco de tanto trabajo y respirar aire fresco. Bajamos acá o también solemos ir a la plaza Libertad, en Marcelo T. de Alvear”, cuenta Micaela, que está, junto a sus dos compañeros, a punto de almorzar.

Foto:Soledad Aznarez

Según la Dirección General de Espacios Verdes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, el sitio con mayor concurrencia es el parque Tres de Febrero, que, junto con El Rosedal, reciben más de 60.000 visitantes durante los fines de semana. La Reserva Ecológica y el parque Chacabuco son los otros dos espacios verdes más visitados, y aunque no hay estadísticas sobre los días de semana, se estima que cada vez más gente utiliza plazas y parques como lugar de encuentro.

Otro de los sitios elegidos por oficinistas y empleados municipales es la plaza San Martín, en las entrañas de Retiro. A mano de los que trabajan en el microcentro, la colina que desemboca en la avenida Alem sirve de escenario para desplegar una lona y almorzar al sol. Maximiliano, Fernando, Antonella, Gabriel y Facundo trabajan en una empresa consultora en Paraguay y Florida y se toman una hora para el almuerzo. Algunos llevaron vianda desde su casa, otros compraron en el camino; broncearse es la actividad obligada de sobremesa. “Elegimos casi siempre esta plaza, aunque a veces nos vamos a la Costanera. Hacemos picnic para tomar sol, salir un poco de las paredes del laburo y mirar chicas lindas”, comentan entre risas los hombres del grupo, mientras Antonella se arregla para tomarse una foto.

En Caballito, las copas frondosas del parque Rivadavia sirven como reparo del sol para un grupo de niños con sus madres, que optaron por realizar un pequeño picnic. Muy cerca de la zona de juegos, los pequeños que van a la Escuela N° 17 preparan unos sándwiches de jamón y queso.

“Para nosotras es un ámbito de encuentro, en el que los chicos también disfrutan del aire libre, los juegos y el sol”, relata Susana Aráoz, una mamá del grupo. A pesar de la lluvia del jueves, la movida primaveral ya llegó a los parques y plazas de la ciudad, y promete un verano repleto de picnics al aire libre.

Cuánto cuesta almorzar en el microcentro

Pensar las opciones para almorzar en la Capital implica tener en cuenta algunas alternativas. Difícilmente las variedades que se ofrecen en restaurantes o casas de comidas rápidas sean más económicas y saludables que almorzar en un parque o en una plaza con comida preparada en casa.

Al comparar, en el microcentro un menú ejecutivo con entrada, plato principal y postre varía entre $ 125 y $ 170, de acuerdo a la zona y el lugar. La opción de sándwiches, ensaladas, crepes salados, oscila en los $ 100, mientras que una parrillada supera los $ 160.

En Palermo, por citar otro barrio, se pueden encontrar menús ejecutivos desde $ 80 hasta $ 250, de acuerdo con las opciones de la carta. En cambio, un menú de comida rápida implica un desembolso de, al menos, $ 75.

 

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