Buenos Aires, 18/11/2017, edición Nº 1830

All Blacks sueltos en las calles porteñas

Las máximas estrellas del rugby anduvieron por las calles porteñas y, lejos de comportarse como rockstar, disfrutaron la ciudad como simples turistas. (CABA) La mayoría de las estrellas de rock suelen tener pedidos excéntricos durante sus estadías en los hoteles que transitan cuando están de gira. Algunos eligen las bebidas alcohólicas, mientras que otros optan por comidas exóticas o típicas de cada destino al que visitan. No obstante, los All...

Las máximas estrellas del rugby anduvieron por las calles porteñas y, lejos de comportarse como rockstar, disfrutaron la ciudad como simples turistas.

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(CABA) La mayoría de las estrellas de rock suelen tener pedidos excéntricos durante sus estadías en los hoteles que transitan cuando están de gira. Algunos eligen las bebidas alcohólicas, mientras que otros optan por comidas exóticas o típicas de cada destino al que visitan. No obstante, los All Blacks, unos divos del rugby mundial, lejos estuvieron de llamar la atención en cuanto a las peticiones para su día libre.

El encargo más significativo de los integrantes del seleccionado neocelandés, que el sábado enfrentarán a Los Pumas, en La Plata, como líderes del Rugby Championship, fue degustar la carne argentina. De ese placer disfrutaron los integrantes del plantel (los 28 jugadores y el cuerpo técnico) en las noches del domingo y del martes en Las Cañitas y Puerto Madero, respectivamente.

Otra de las cuestiones que impresionaron, según Jorge Ramírez, el chofer que los transporta, es la temperatura en la que ellos se sienten confortables dentro del micro. “Estamos en una época primaveral y quieren tener el aire acondicionado en 10 o 12 grados ”, sostuvo Ramírez, conductor del ómnibus de la empresa Andesmar. Respecto de la forma de ser de los All Blacks, enfatizó: “Son muy cordiales, tengo un trato amistoso con ellos, no como con los ingleses. Los All Blacks siempre quieren que les ponga música internacional durante el viaje, con un volumen alto, como si fuera para estimularse ”.

Así como a Ramírez le sorprendió el uso del aire acondicionado dentro del micro, a los hombres de negro “les llamó mucho la atención la fuerte presencia de la policía que los custodia; les asombra cómo trabajan durante el viaje y, por eso, les sacan fotos”. Y también “les asombró la alta velocidad del micro; me filman manejando y se turnan para venir a la cabina”, según comentó Ramírez.

Los All Blacks arribaron a Buenos Aires el sábado y se hospedan en el hotel Emperador, el mismo sitio que los albergó el año pasado. El domingo, algunos de los jugadores fueron al gimnasio y después pasearon por la zona de Recoleta, mientras que el lunes y el martes tuvieron sus primeras sesiones de entrenamiento, en el St. George’s College, de Quilmes.

Un día después de realizar una acción solidaria con víctimas de la inundación en La Plata, los All Blacks gozaron ayer del día libre. Tras el desayuno con café, té, cereales, frutas, huevos revueltos y fiambre, tres grupos partieron hacia destinos diferentes.

El primero, conformado por Coles, Conrad Smith, Taylor, Kerr-Barlow, Retallick, Cane y Thrush, se fue alrededor de las 10.30 hacia la zona de Tigre, donde disfrutó de un paseo en barco por el Río de la Plata. Y luego esos 7 jugadores comieron asado, con postre incluído, en el Club Náutico San Isidro. Después de una suculenta comida, ese mismo grupo fue a ver un partido del Abierto de Tortugas de polo.

En tanto, el segundo contingente (Dagg, Ben Smith y Barrett) se fue en el mismo horario que el primero hacia Nordelta, donde jugó al golf y también se regocijó con un almuerzo al aire libre.

Media hora más tarde, a las 11, parte del cuerpo técnico (estaba el entrenador Hansen y el asistente Foster) y 8 jugadores (Read, McCaw, Ben Franks, Owen Franks, Mealamu, Faumuina, Whitelock y Crockett) caminaron por el microcentro porteño. Más tarde, algunos llegaron a La Boca, donde se sacaron fotos con turistas y se deleitaron con el pintoresco barrio.

Mientras que los jugadores restantes (Aaron Smith, Ma’a Nonu, Julian Savea, Aaron Cruden, Piri Weepu, Liam Messam, Steven Luatua y Charles Piutau) se quedaron en el hotel, recibiendo sesiones de masajes y descansando de cara al trascendental duelo por la cuarta fecha del certamen.

A pesar de no responder al patrón de estrellas de rock, el seleccionado neocelandés es en su país lo mismo que para los argentinos representa el equipo nacional de fútbol. En términos simbólicos, los All Blacks son mucho más que 15 jugadores dispuestos a entregar todo en pos del objetivo principal. Ellos demuestran ser un motivo de orgullo para los más de 4 millones de habitantes que viven en ese país del hemisferio Sur.

Estos All Blacks que anduvieron sueltos por Buenos Aires intentarán el sábado poner toda la carne al asador para cocinar a fuego lento a unos Pumas embravecidos.

Fuentes consultadas: Clarín

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