Alejandro Caracciolo: “la construcción de ciudadanía es clave para la inclusión”

Las Comunas con su presupuesto descentralizado gatean en la construcción de donde se eligió para vivir y la decisión colectiva y democrática de distintos proyectos.

Escribe Alejandro Caracciolo, Comunero de la Comuna 7

(CABA) Se podría historiar la descentralización de la Ciudad de Buenos Aires, se puede citar los esfuerzos hechos para que sea una realidad o también sus despistes.

¿En cuánto contribuye al hoy? Creo que en poco porque si bien lo mejor es fundamentar desde la experiencia y el conocimiento, la urgencia de una calidad de vida acorde al insumo del conocimiento actual, al material humano porteño, a la calidad académica, al intenso ritmo que posee su vida cotidiana y también a sus males, desde la inseguridad y su polirubro de narcotráfico, robos, violencia, violaciones a derechos humanos, al desdén de una parte de la dirigencia política en atarse a los compromisos electorales y no cumplirlos quebrantando un valor fundamental ético, tiene un emergente claro, la construcción de ciudadanía.

Ella es clave para la inclusión en todos los aspectos de la vida cotidiana. La pobreza extrema convive en la Ciudad naturalmente con las vacaciones de cientos de miles en Retiro.

Las Comunas con su presupuesto descentralizado, cosa inexistente aun, gatean en la construcción de donde se eligió para vivir y la decisión colectiva y democrática de distintos proyectos que deben convivir aun con más pasión porque además son vecinos los Juntistas.

Pero esta realidad convive con la desconfianza que la política ganó entre sus votantes. Porque lejos de ejercer la ciudadanía plena, hay cierto “bullyng” desde las administraciones centrales y descentralizadas también porque el poder se ejerce desde un costado que obliga al vecino a realizar su reclamo decenas de veces o tener un trato “amigable” con el funcionario de turno.

Esto sucede porque la calidad de la planificación no tiene que ver en nada con los momentos posteriores de la asunción de autoridades.

En general las Comunas no carecen de escuelas de los distintos niveles, de hospitales, de nudos geográficos, de centros comerciales, de espacios verdes, de polos de pymes, de comisarias, y también de abandono con gente viviendo en la calle. No dejan de inundarse, no tienen planes de protocolo de desastres naturales o de los otros, no puede defenderse de la invasión narco etc.

Por ello hay que elegir como vivimos, como imaginamos a una población de 250000 habitantes promedio y qué rol tienen un miembro de una Junta Comunal. Si atenerse a una ley (1777) y podar árboles, arreglar veredas, etc; o ver a su Comuna como una Intendencia en potencia con plan, haciéndola crecer en todos los vínculos que tiene.

Esta es la primera reflexión que como ciudadanos debemos trabajar. Porque hay que trabajarla hasta que tome forma y sea viable. Desde allí discutiremos el futuro. Porque hoy nos pensamos en tiempo presente, en el ahora o peor en modelos pasados, obsoletos. Yo elijo el futuro y quiero contagiar. ¿Usted?
Vale todo esto como introducción porque es arduo el camino, y nadie lo va a hacer fácil. NR