Alberto De Fazio: “La división de municipios solo multiplica los problemas”

Alberto De Fazio: “La división de municipios solo multiplica los problemas”

Escribe Alberto de Fazio

(PBA) Cada vez que me solicitan opinión referente a la división del municipio de la Matanza, viene a mi mente la Hidra de Lerna, que poseía la virtud de regenerar dos cabezas por cada una que perdía.

Efectivamente es así, lo que se logra dividiendo municipios, cuyo régimen se encuentra establecido en la Constitución provincial de fines del Siglo XIX, es multiplicar los problemas.

La cuestión excede largamente el aspecto económico -que implicaría un gasto descomunal en burocracia política; concejales, consejeros escolares, secretarios, directores, etc., eventualmente soportado por los actuales vecinos matanceros, y desviándose esos recursos de la inversión social tan necesaria. Lo más grave es que no solucionaríamos ninguna de las deudas pendientes en la agenda.

Las experiencias de los años noventa y la reciente división de Lezama-Chascomús, que tuve operativamente a cargo en oportunidad de desempeñarme como subsecretario de Asuntos Municipales, así lo demuestra. Veinte años para la finalización de temas residuales producto de las divisiones y el desarrollo dispar de unos y otros, en el primer caso y la inviabilidad de Chascomús en el segundo.

Existen más de 60 planteos de divisiones de municipios en la actualidad, la mayoría impulsados por vecinos y organizaciones vecinales. La mayoría, también, basadas en cuestiones de identidad local, históricas etc; pero las hay de otra naturaleza, son las de la especulación político-electoral. No buscan mejorarle la vida a los vecinos, buscan la forma de ganar un territorio con alquimias político-territoriales.

No debe extrañarnos que quienes impulsan estas últimas, nunca hayan gobernado un municipio y tengan escasa o nula experiencia en la administración de gobiernos locales.

Enfocarnos en la partición de distritos municipales es comenzar por atrás. Una gran equivocación. Lo único que se logra, como la Hidra, es multiplicar los problemas, los gastos improductivos y la frustración social.

Debemos comenzar debatiendo el “Régimen Municipal” de la provincia de Buenos Aires, debatiendo un marco normativo moderno, adaptado a nuestra extensión y complejidad, un estatuto que respete las autonomías municipales, que las categorice; Al mismo tiempo, debemos darnos una discusión de que ordenamiento urbano-ambiental-territorial queremos, debatir la regionalización y otros instrumentos de gestión local que son exitosos en otras partes del mundo. En fin, un sistema municipal para este Siglo XXI. NT