Buenos Aires, 25/05/2017

Alan Faena vuelve a invertir en la Ciudad

El desarrollador argentino destinará US$ 100 millones a un nuevo complejo de residencias de lujo en Puerto Madero

(CABA) “Estoy contento. Hace mucho que no venía a casa y cada vez que lo hago lo disfruto doblemente”, se sincera Alan Faena en su piso en El Aleph, uno de los desarrollos inmobiliarios que gestó en Puerto Madero a escasos metros del Faena Hotel y del Art District, que también lleva su firma.

La vista da a una imponente manzana que aún queda sin construir y que -según admite- es la “joya que se guardó para el final”. Se trata de un terreno sobre la avenida Juana Manso al 1400 entre Petrona Eyle y Martha Salotti, justo enfrente del edificio El Porteño. Su viaje desde Miami, la ciudad en la que hoy está asentado, no fue casual. “Estábamos esperando un tiempo como éste, de esperanza, para volver a desarrollar”, anticipa.

La idea es volver a construir en Buenos Aires con un proyecto que cierre la transformación que encaró en Puerto Madero, en donde lleva invertidos, junto a sus socios, US$ 450 millones. “Nos queda la última pieza”, agrega. La iniciativa demandará unos US$ 100 millones para un desarrollo residencial que lo vuelve a poner en foco local tras un impasse de tres años.

“Por eso estoy acá y le estamos dando forma al proyecto con el que estaremos por batir un nuevo récord, pero no por ser campeones del mundo, sino por tener un buen producto que la gente consume, le gusta y lo paga. Las ideas realmente interesantes no son baratas”, se sincera. Para el emprendimiento contará con su socio, Len Blavatnik. Blavatnik es un empresario ruso-norteamericano, que controla al holding Access Industries, con inversiones en Estados Unidos, Europa y América del Sur, y es dueño de una fortuna que la revista Forbes valuó en US$ 15.700 millones.

“Tuve la suerte de que mi amigo sea mi socio. Todo está entremezclado; el camino no son dos caminos. En mi vida se entremezclan, y cada creación genera relaciones de amor. Son como pequeños grados de affaire. Son relaciones de amor, no sexual, pero sí de entrega, de escucha, de aprender, de cuidar, de crecer con el otro. Y yo aprendo de todo”, relata respecto del hombre con el que colabora desde 2000. Fue desde ese punto de inflexión cuando comenzó su costado desarrollador buscando zonas abandonadas como por entonces eran los muelles de Puerto Madero, para transformarlas en el barrio más caro del país. “Recuerdo que nadie nos creía que se iban a construir las calles y mirá la transformación que se produjo”, revela.

En su regreso al país no ahorra definiciones respecto del presidente Mauricio Macri. “Creo que está haciendo las cosas muy bien. Veo mucho interés de los inversores, de volver a la Argentina. Esperemos que la situación mejore, porque no es fácil. Las cosas que hay que arreglar son complejas, pero se está en el camino correcto y próximamente vamos a sentir el cambio”, concluye quien como inversor también apuesta por iniciativas de terceros. NT

 

 

Comentarios

Ingresa tu comentario