Buenos Aires, 16/08/2017, edición Nº 2075

Al 50% de los electores bonaerenses no les interesa votar

A tres semanas de las PASO, el consultor Hugo Haime reveló este dato contundente. ¿A qué se debe el desinterés?

(PBA) A menos de un mes de las PASO, previas a las generales, que se realizarán en octubre, el analista y consultor Hugo Haime manifestó que existe un 50% de la población a la que no le interesa esta elección. Por supuesto, es un desinterés muy alto por parte de los ciudadanos que merece ser revisado. ¿Son responsables los partidos, los candidatos? ¿qué ocurre con las legislativas? ¿faltan propuestas?

Muchos dicen que no es que no les interese el sistema, o la democracia o la república o el futuro del país, sino que simplemente no están pensando en eso. ¿Y en qué piensan? ¿Preocupa hoy más la economía, llegar a fin de mes, las tarifas, la inflación?

Otros creen que tantas elecciones provocan desinterés en la sociedad.

El director del Instituto Nacional de Capacitación Política del Ministerio del Interior (INCaP), Fernando Bogado, dijo que “es algo que pasa en todos los años de elecciones”: “La gente se involucra en el tema electoral entre 30 o 20 días antes de la elección”. “Al principio no le da importancia si cuenta con el documento para votar, si está registrado en el padrón y todo un mecanismo previo que pone la Dirección Nacional Electoral”, sostuvo Bogado.

Siguiendo ese razonamiento ya deberían entrar a “preocuparse” u “ocuparse” del tema, de los candidatos, de sus propuestas. Sin embargo, no fue lo que dijo Haime a ‘La Nación’ al analizar el panorama electoral que prevé para la provincia de Buenos Aires.

“La Argentina necesita paz y tranquilidad y normalidad para decir ‘vamos a algún lado'”. ¿Agotó al 50% de los ciudadanos la política? Pero, ¿que quiere decir eso? ¿Qué el 50% no irá a votar? “No sabemos”, dijo el consultor que cree que la elección no está polarizada como se dice. “Un 60% del electorado se distribuye entre Cristina y el Gobierno, y un 40% no entra en eso. Parecido a lo que sucedió en la primera vuelta electoral, pero más acentuada la despolarización”, manifestó Haime que terminó por arrojar algunos números: “manejamos un escenario con Cristina alrededor de los 32 puntos y un Gobierno que llega a los 30 puntos, 26 puntos es lo último que tenemos y 24% (Sergio) Massa y 6,5 (Florencio) Randazzo”.

Sin embargo volvió a insistir en el gran interrogante que existe: “cuánta gente va a ir a votar, hay mucha gente desinteresada. En el 2015, algunos fueron a las PASO, pero mucha más gente fue a octubre”. Aclaró si que los más interesados son “los que votan a Cristina, y los que menos, los que votan a Bullrich y a Massa. Ello favorece a Cristina. Pero después pueden votar a otros como pasó en octubre de 2015. Las PASO son apenas un primer termómetro”.

Haime criticó la elección de candidatos que hizo Mauricio Macri, cuando “las legislativas son un plesbiscito al Presidente”. Aunque aclaró que “el oficialismo va a ganar la eleccion nacional”. 

Finalizó diciendo que “le va a ser muy dificultoso ganar a Cristina, pero no se sabe, los demás también pueden cometer errores”, dijo.

Para Bogado, falta “vender” las legislativas. Dijo que “el Estado en este caso está intentado ser austero en el gasto de recursos para esto, aunque también tienen que ser los partidos políticos los que tienen que tratar de tener presencia en la calle y en la gente para divulgar cómo es el mecanismo electoral para este año”.

Pero los partidos políticos también son responsables de atraer al electorado. Bogado dijo que no lo logran por la exagerada cantidad de ofertas electorales. “Un país no puede tener tantas ideologías políticas y los sellos partidarios terminan siendo cáscaras vacías”, afirma el especialista.

En la actualidad, una de las estrategias políticas son los manotazos de ahogado, como lo es la unión entre el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y la jefa de GEN, Margarita Stolbizer, un frente electoral armado poco tiempo antes de la elección: “Participan del acto electoral y al día siguiente están disueltos. Eso después permite que la cuestión parlamentaria sea muy frágil y es otro de los condimentos que debilita a los partidos políticos y a las gobernabilidades”.

Es casi seguro que este año no se llegue a ninguna reforma electoral, pero remarcó que “hay un compromiso de muchos de volver con el tratamiento una vez terminado el año electoral y que se transforme en ley para el 2019”.

MG

FUENTE CONSULTADA: URGENTE 24

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