Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

El aire más puro de la Ciudad está en Constitución

El Altman Eco-Office es el primer edificio sustentable del país y ahorra un 28 por ciento de energía.

(caba) El Altman Eco-office es el primer edificio sustentable del país y se encuentra en el barrio porteño de Constitución. Cuenta con 13 pisos, ahorra energía y agua; no contamina y en su interior, además de una obra del artista plástico Rogelio Polesello, “Tiene el aire más puro que se pueda conseguir en una ciuidad”, afirmó Moisés Altman, el ingeniero a cargo de la construcción ecológica.

El edificio ahorra un 28 por ciento de energía, gracias a sus paneles solares que alimentan la red y a los vidrios herméticos de las ventanas. “Las ventanas están hechas con vidrios herméticos que evitan que el interior del edificio se caliente en verano y conservan calor en invierno”, dijo Liliana Altman, quien es arquitecta, hija de Moisés, y también participó del proyecto. Estos vidrios, además de aislar de los ruidos tienen “eficiencia lumínica y energética”, contribuyendo así al ahorro energético.

Además, el edificio también utiliza un “50 por ciento menos de agua”, ya que recoge la que cae de las lluvias en tanques para utilizarla, y se trata y reutiliza las aguas grises (aquellas que salen de los desagües de lavamanos y piletas de cocina).

“Cuando empezamos a construir este edificio, en 2011, no había ningún antecedente en el país, y decidí hacerlo porque supe que había una base real y científica para construir de manera sustentable, y tuve que aprenderla desde cero”, comentó Moisés, quien tiene 88 años y hace 68 que construye edificios en Buenos Aires. El Altman Eco-Office se terminó en 2014.

Moisés Altman
Moisés Altman

Moisés explicó que allí se encuentra el aire más puro gracias a una toma de aire a 50 metros de altura y con filtros ubicados que direccionan el aire que luego circulará en el interior. También cuenta con un sistema de extracción del aire viciado. Por otra parte, esta torre no contamina, ya que las plantas autóctonas -que no necesitan más riego que el de la lluvia y están presentes en las terrazas y retiros- absorben las emisiones de carbono-.  “Los edificios, con su normal funcionamiento, producen anhídrido carbónico, lo que se trata es de llevar a cero esa polución, por eso en la terraza y en todos los espacios exteriores donde se puede” hay plantas autóctonas que absorben los contaminantes, explicó.

Los motores de los equipos de aire acondicionado tampoco contaminan, ya que “filtran el aire de adentro hacia afuera y viceversa”, agregó Liliana. En la terraza también hay un termotanque solar que abastece de agua caliente a todos los baños y cocinas.

Al ser consultado sobre una posible tendencia hacia la construcción sustentable en la arquitectura en Argentina, Moises respondió: “Construir un edificio sustentable de acuerdo a las normas LEED, que rigen a nivel internacional, requiere invertir al menos un 25 por ciento más, lo que hace que sea menos rentable. Lamentablemente, no podemos hablar de una tendencia”. “El mercado no reconoce (la sustentabilidad) como un valor, y tampoco hay un aliciente como pueden ser los beneficios impositivos”, agregó su hija.

S.C.

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