Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Advierten sobre los trastornos que provocan las tribus alimentarias

Según especialistas, la decisión de comer o dejar de ingerir ciertos productos, como hacen los veganos, crudistas o macrobióticos, es riesgoso para la salud.

(CABA) Hay fanáticos para todos los gustos. Y las formas de alimentación también despiertan fervores. Y así se constituyen las “tribus” que eligen comer o dejar de ingerir ciertos productos de la canasta. Las más conocidas: vegetarianos, veganos, crudistas, licuarianos, macrobióticos. Pero más allá de las modas y las tendencias, los especialistas ya advierten que la decisión de adoptar posturas irreductibles en la alimentación provoca cada vez más casos de trastornos en la salud.

“Los vegetarianos estrictos y veganos, habitualmente presentan carencias de vitamina B 12, calcio, hierro y omega 3 por lo que se aconsejan chequeos periódicos y necesitan tomar suplementos”, explicó a Clarín la nutricionista Claudia Guzmán. En el caso de los crudívoros, que deciden la ingesta de comida cruda, la dieta también resulta riesgosa. “En especial los que son microbiológicamente inseguros como los lácteos sin pasteurizar o pescado. Los pone en riesgo de parásitos, intoxicaciones e infecciones alimentarias”, agregó. Y puso el foco sobre los grupos de personas vulnerables: niños, embarazadas, ancianos e inmunodeprimidos.

Algunas variantes tienen fundamentos poco razonables. Es el caso de la dieta “paleo”: “Propone un modo de alimentación que imita los hábitos de la era Paleolítica. Consiste en una alta ingesta de carnes rojas, frutas y verduras frescas, y frutos secos o semillas. No conozco evidencia científica que demuestre los beneficios del consumo de esta dieta. Los alimentos que prohíbe, como cereales, legumbres, granos y lácteos son fundamentales para el organismo”, explicó Marcela Leal, nutricionista.

Leal y Guzmán coinciden en que en estos estilos modernos que tienen hasta locales gastronómicos específicos en las grandes ciudades conllevan un riesgo común: la mayoría presentan carencias de hierro y calcio. Pero hay más: “en muchos casos derivan en trastornos de la alimentación como la bulimia o la anorexia”, explicaron.

“Desde hace 10 años se incrementó la aparición de personas que buscan un concepto “natural” en la ingesta de alimentos. Sin embargo, esto no significa que se cumplan con los principios de una nutrición adecuada”, dijo el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia. El funcionario recomendó que antes de ingresar a las “tribus” se debe consultar a un nutricionista.

En los hospitales públicos se detectan cada vez más casos de intoxicaciones e infecciones atribuibles a la alimentación crudívora. “También pueden incrementar los casos de anemia y falta de calcio que son evitables”, aseguró Guzmán.

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Fuente: Clarín

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