Buenos Aires, 17/10/2017, edición Nº 1798

A dos años de la muerte de Tomás Bulat, su familia aún espera cobrar la indemnización

Carina Onorato, esposa del economista, intenta que la aseguradora del remís en el que viajaba Tomás en el momento del accidente, Orbis Seguros, cumpla con su responsabilidad.

(CABA) El periodista y asesor económico Tomás Bulat falleció en enero de 2015 a bordo de un remise que lo llevaba desde Santa Fe a Buenos Aires. La aseguradora que debe hacerse responsable de indemnizar a la familia intentó, en primer lugar, llegar a un acuerdo ofreciendo diez veces menos de lo que se espera en un caso de esa magnitud y frenó las negociaciones, que terminaron en la Justicia.

El 31 de enero del 2015, el Peugeot 408 en el que viajaba Bulat, que volvía a Buenos Aires luego de dar una conferencia en la localidad santafesina de San Genaro, chocó de atrás a un camión en la ruta 9 a la altura de Ramallo. El economista, que al momento del accidente viajaba en el asiento de atrás y con el cinturón puesto, perdió la vida, mientras que el chofer del remise, de apellido Moyano, tuvo lesiones leves.

“Mi vida cotidiana sin Tomy es trabajo, trabajo, trabajo. Trabajo todo lo que puedo buscando todo el tiempo cosas nuevas para producir”, cuenta Carina Onorato, esposa de Tomás Bulat, que hoy al frente de Equipo Bulat, una empresa familiar en la que también trabajan Santiago y Lucía, sus dos hijos más grandes, redobla esfuerzos para seguir adelante.

“Economista de profesión. Periodista de oficio. Docente de alma”, así se describía el propio Tomás, de 50 años en 2015, una figura que se caracterizaba por ser respetada y reconocida por todo el arco político y mediático de la Argentina. Un profesional que sabía transmitir y hacer llegar su mensaje. Un tipo entrañable capaz de hablarle y hacerse entender por todos los públicos, su gran capital.

Obviamente pasaron cosas, nos tuvimos que mudar porque yo no podía seguir manteniendo la casa en la que vivíamos“, le cuenta Carina a Infobae respecto apenas a una de las muchas dificultades a las que tuvo que hacerle frente sola, desde el accidente fatal del que se cumplen 2 años.

“Cualquier madre sola que tenga que criar a sus hijos sabe que no es fácil. Yo tengo mucho miedo a equivocarme”, admite en medio de un dolor que particularmente este mes se hace sentir.

A dos años del accidente, Carina y sus representantes del estudio GKL&P-Abogados intentan que la aseguradora del remise en el que viajaba Tomás, Orbis Seguros, cumpla con su responsabilidad y concrete la indemnización que está obligada a pagarle a la familia por el daño. Pero no es una tarea fácil.

Desde el principio Carina intuyó que las cosas no serían simples cuando a los pocos días de la muerte de Tomás, Orbis Seguros intentó ofrecerle lo que -ella se enteraría más tarde- equivalía a un 10% de lo que, según fuentes legales y de otras compañías aseguradoras consultadas por Infobae, se paga en estos casos.

“Durante todo este período de idas y vueltas yo pedí siempre criteriosamente el resarcimiento por el daño causado al grupo familiar, y sin embargo siempre ofrecen sumas irrisorias”, relata entre la angustia y la bronca Carina, que siente que se está “jugando con la urgencia familiar, y además haciéndonos mal porque nos obligan a revolver la historia”.

Si bien no puede saberse lo que ocurrió dentro del habitáculo, las pericias son contundentes: el Peugeot 408 en el que viajaba Bulat iba a una velocidad de 150 km/h al momento de impactar de atrás al camión, que circulaba por el carril lento y a unos 70 km/h.

En base a fuentes judiciales surge además un dato no menor si se tiene en cuenta que la aseguradora del vehículo debe responder también en cuanto a la responsabilidad civil del transporte de pasajeros: el fiscal que entiende en la causa penal en San Nicolás, calificada como “homicidio culposo”, acaba de hacerle en las últimas semanas un requerimiento de juicio al juez de garantías contra Moyano, el chofer que llevaba a Tomás, lo que implica la presunción de responsabilidad penal en la conducta del conductor.

La vida sin Tomás
“No es fácil la vida sin Tomy, porque la vida con Tomy fue maravillosa. Y es por eso que hoy podemos estar de pie celebrando haberlo tenido, haberlo amado, que nos haya amado, que nos haya dejado juntos”, comparte Carina a pocos días del segundo aniversario de su muerte.

“Tenemos que mantenernos juntos, porque es la única forma de aprender a ser felices nuevamente“, asegura, y en ese “tenemos” plural incluye a Santiago, su hijo más grande, que está a punto de recibirse de economista y hoy se divide entre dos trabajos y la empresa familiar, Lucía, estudiante de medicina y que también colabora con ellos en la productora, y el más chico de todos, Fausto, según ella “el deportista de la familia”.

Así estamos los cuatro, como un rompecabezas. Y la pieza que falta, la que ya no está es la base que nos agrupa”, grafica sobre esta vida sin Tomás, ahora desde una nueva casa pero en la que Carina asegura que él está presente a través de sus fotos, sus premios, sus libros, y las huellas que supo dejar.

Tomás Bulat fue un producto de su trabajo. Con una amplia formación académica y gran experiencia laboral, dentro y fuera de los medios, tenía un Máster en Ciencias Económicas de la Queen Mary and Westfield College & ILAS-University of London. Fue autor de los libros Economía Descubierta y La economía de tu vida. En radio y televisión condujo varios programas y estaba a cargo del portal digital “El Punto de Equilibrio”, sobre política y economía.

Ganador de dos premios Martín Fierro, entre sus participaciones en televisión se destacó durante varios años en Radio 10 y en el canal de noticias C5N, donde hacía el programa El Inversor, que al momento del accidente conducía en la señal A24, y era un constante invitado en distintos ciclos de actualidad argentina. Al mismo tiempo, era columnista de Infobae y del diario económico El Cronista Comercial. NR


Fuente: infobae

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