60 años del Mamba: un festejo al borde del arte, con Berni...

60 años del Mamba: un festejo al borde del arte, con Berni como regalo especial

(CABA) Octubre es un mes de festejo para el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, que inaugura el miércoles próximo el plato fuerte de sus celebraciones: una muestra de dibujos de Antonio Berni integrada por 222 obras entre paisajes tempranos y bocetos. Pero antes, y en la conmemoración de sus 60 años, el Mamba programó una serie de actividades especiales para la temporada: hoy comienza la segunda edición de “El borde de sí mismo”, que invita a artistas de diversas disciplinas a crear obras que dialoguen con el patrimonio del museo. Además, mañana cierra la exhibición Excéntricos y Superilustrados, con performances, charlas y visitas guiadas participativas.

Un espíritu de ensayo y experimentación guía la propuesta del ciclo curado por Alejandro Tantanian, Sofía Dourron y Javier Villa. “El borde de sí mismo” plantea en esta ocasión a Diana Szeinblum, Santiago Loza, Analía Couceyro y Mariano Tenconi Blanco abordar las piezas de la colección permanente desde la danza y el teatro. Así, las artes visuales y las escénicas se funden en algo nuevo.

Mi contundente situación, de Szeinblum, parte de las fotografías de Guillermo Iuso, Alessandra Sanguinetti, Flavia Da Rin, Carlos Herrera y Diego Gravinese. “Inspirada en el libro de ensayos Materialismo ensoñado, del filósofo León Rozitchner, que habla de la relación madre-hijo desde el cuerpo cuando todavía no ha incorporado el lenguaje ni la razón, vi una foto de Iuso, con un título extraordinario, Mi contundente situación. Está él, de chico, con su madre. El título está impreso en la imagen y abajo dice «Mi mamá y yo». Eso me llevó a pensar qué pasa si volvemos a recuperar la relación con el cuerpo evocando el momento primigenio”, cuenta Szeinblum.

Para esto, la coreógrafa creó cuatro dúos formados por un bailarín y un familiar cercano: un hijo de 3 años, una hermana de 24, una madre de sesenta y pico, un padre mayor de 70. Ellos no son bailarines ni tienen relación con el escenario; son más bien espectadores que, por esta vez, estarán en escena rememorando el vínculo con sus familiares.

El acervo del Mamba está integrado por más de siete mil obras de arte argentino desde la década de 1920 hasta la actualidad. Entre ellas, la obra gráfica completa de Antonio Seguí, Luis Seoane y el escultor Alberto Heredia.

Para Voraz, Analía Couceyro eligió obras de Heredia y Alberto Greco. “El proyecto estimuló múltiples lecturas y así surgió la idea de trabajar con artistas muertos, o con sus fantasmas, cuyas vidas tuvieran de alguna manera también estatuto de obras. La búsqueda estuvo orientada por los textos y documentos de los artistas seleccionados, Heredia y Greco (una tinta de Greco y varias esculturas de Heredia están en escena), y Liliana Maresca y Federico Peralta Ramos, sobre quienes trabajamos sobre sus vidas, y otros materiales, como poesías o canciones”, dice la actriz y directora. Couceyro no define este trabajo como una obra de teatro, sino como “un recorrido por el tiempo y el espacio que tiene canciones, fragmentos de instalación teatral, momentos participativos con el público. La edición de los textos es un collage de múltiples fuentes, palabras también robadas, masticadas y regurgitadas con voracidad”.

Tenconi Blanco, dramaturgo y director, presentará Walsh artista contemporáneo, donde también dialoga con obra de Heredia, además de una de Horacio Zabala. En la línea de trabajos sobre la relación entre arte y política, la Compañía Teatro Futuro (que integra junto con Carolina Castro y Ian Shifres) se propuso “releer la máquina de significados que atraviesan la biografía de Rodolfo Walsh como si se tratara de un ready made”. Explica: “Tomamos objetos del mundo real y los despojamos de su función o contexto. Pretendemos reinsertar a Walsh en un nuevo contexto narrativo: el teatro, las artes plásticas, la Argentina de 2016… Es un homenaje, aunque seguramente monstruoso, y también un ensayo sobre Walsh y el arte contemporáneo, un manifiesto sobre actuación, una obra de danza contemporánea o una performance esquizoide.”

Para Empiecen sin mí, Loza trabajó con una obra de Jorge Acha. “Intentamos algo híbrido, no es una película, pero podrían ser apuntes de un guión posible; no llega a ser una obra de teatro; tiene algo de conferencia pero se vuelve ficción.”

Mañana cierra la muestra colectiva Excéntricos y Superilustrados con una performance de Lux Lindner, basada en el texto El tamaño del espacio, de Leopoldo Lugones. Pocos días después, el miércoles, es la apertura de Antonio Berni. Revelaciones sobre Papel. 1922-1981, curada por Marcelo Pacheco. Una extraordinaria oportunidad para conocer los dibujos que el artista rosarino hizo durante toda su vida, más allá de sus pinturas, grabados y esculturas reconocidas.

S.C.