30 años patinando sobre hielo en Flores

30 años patinando sobre hielo en Flores

(CABA) Hace 30 años, un 23 de octubre de 1986, se inauguraba la pista de patinaje sobre hielo Alpina Skate en el barrio de Flores. Situada en la Avenida Rivadavia, a metros de Av. Nazca, es una de las pocas pistas de patinaje que se mantienen funcionando en la Ciudad.

A lo largo de sus 30 años de vida, Alpina Skate ha sobrevivido a los avatares políticos y económicos que sacudieron a nuestro país y al mismo tiempo golpearon fuertemente en la actividad de la pista, llegando a provocar en mas de una oportunidad cierres temporales. A modo de ejemplo podemos mencionar, al poco tiempo de su inauguración, la hiperinflación de Alfonsín y los cortes programados de luz. Posteriormente, la crisis del 2001 y el cacerolazo de De la Rua, que también condujeron a un cierre de la pista. Para el año 2012, la pista nuevamente permaneció cerrada un par de meses.

Debido a que la instalación tenía en ese entonces mas de 20 años, fue necesario reemplazar los casi 5000 metros de caños que enfrían el hielo y modernizar el equipo frigorífico para optimizar el rendimiento y economizar energía eléctrica. Si bien el concepto sobre el que se instaló giraba en torno al patinaje con amigos y cumpleaños infantiles sobre hielo, con el correr de los años la actividad deportiva sobre hielo tuvo un gran desarrollo, convirtiéndose Alpina Skate en el centro de la actividad deportiva sobre hielo de Buenos Aires.

Debido a que es la mayor superficie de hielo disponible, y a la calidad de su hielo, actualmente son varias las
federaciones y clubes de deportes sobre hielo que conducen sus actividades y escuelas allí. Si se considera la cantidad de deportistas que convoca, y que mantiene su funcionamiento durante todo el año, Alpina Skate se convierte en el centro de deporte de patinaje sobre hielo mas importante de Argentina, y quizá de Sudamérica. De este modo, el barrio de Flores posee la curiosa característica de contar con este centro de deportes de invierno que ofrece la oportunidad de acceder a escuelas de patinaje artístico o hockey sobre hielo.

Además del patinaje, durante el final de los 80´s y principio de los 90´s, Alpina Skate era un importante centro nocturno en el que se hacía baile y canto bar. Por aquella época, muchos aguardaban en la puerta turno para poder ingresar, quedándose muchas veces “afuera” debido a que el lugar rebalsaba de gente.

Actualmente son muchas las familias que traen a sus niños a patinar, y los padres cuentan a sus hijos de las épocas en que ellos asistían con sus amigos a patinar o a bailar. Inclusive se escuchan historias de parejas que
luego de conocerse en Alpina Skate, se casaron y traen a sus hijos a patinar y conocer el lugar.

S.C.